y se te verá garboso
trabajando con empeño,
por eso va mi halagüeño
trovar, solo por tu gozo.
Espero que este dos mil trece
sea de dicha y bienestar,
y que lo que va a llegar
sea todo lo que te mereces;
y que jamás te tropieces
al andar por tus caminos,
que coseches solo finos
frutos ya bien sazonados,
y que jamás los tornados
te afecten con remolinos.
Que la salud te sea plena
y que goces de ventura,
que te rodee la ternura
que tengas la panza llena;
que tu vida sea serena
en todos los de tu casa,
y para toda tu raza
van mis felicitaciones,
y que las buenas razones
se acumulen en tu plaza.
¡Feliz Año!