Para regocijar el espíritu y el oído, qué mejor que abrir el evento el jueves 1 de noviembre, a las 17 horas, con un extraordinario desfile de coloridas mojigangas y carros alegóricos, para invitar a los transeúntes a unirse a la fiesta desde la iglesia del Calvario a la Plazuela del Zacate, hasta llegar al Jardín Borda. La música popular será una de las protagonistas, cortesía de la banda de viento Kaltientlokatl, y los chinelos de Tlayacapan nos contagiarán de júbilo y alegría.
Durante parte del recorrido, los integrantes del colectivo artístico Inmobiliaria de Arte sorprenderán a los asistentes con una intervención alusiva a la festividad de muertos.
Al ritmo de los latidos del corazón, la potencia de la banda Wamazo, bajo la guía de Víctor Castillo, prenderá a niños, jóvenes y adultos, que no podrán evitar mover el esqueleto al ritmo de las percusiones, instrumentos que nos conectan con nuestras raíces primigenias. Y después de un largo periodo de ausencia por cuestiones de salud, vuelve a la escena de la música local el cantautor Kristos Lezama, con toda la creatividad e irreverencia que lo caracterizan.
Color, sabor y sonido coinciden en esta fiesta entrañable y de disfrute familiar. Porque eso es el “Miquixtli”: una celebración a la muerte, a la unión, al amor por los seres queridos que no han muerto y que aún permanecen en nuestros corazones.
Fuente: (CONECULTA)