La mayor riqueza derivada de “La Conquista” no fue el oro ni la plata; sino los alimentos que modificaron las cocinas del mundo: Janet Long, investigadora de la UNAM

Inicialmente todo fue rechazo… un choque cultural. Pero con el tiempo los ingredientes se mezclaron. Hoy no existiría una cocina contemporánea sin productos americanos como la papa, el jitomate, el chile y la calabaza. Y en México no sería lo mismo sin trigo, carne, leche, hortalizas como la cebolla, ajo y condimentos como perejil y cilantro.
Ciudad de México.- 10 de Junio de 2012.- La alimentación contemporánea tiene sus bases en el siglo XVI y no se podría explicar sin el choque histórico de dos culturas provocado por la Conquista en 1521. Ese encuentro cambió la cocina para siempre, señala la investigadora Janet Long, investigadora del Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM y coordinadora del libro Conquista y comida. Consecuencias del encuentro de dos mundos.


