El recital se repetirá el domingo 4 de febrero en el mismo recinto. Incluye como solistas invitados a Mario Escoto en el violín, y a Armando Rangel en el contrabajo, quienes interpretaron el Gran dúo concertante para violín, contrabajo y orquesta de Giovanni Bottesini.
La presentación inició con una selección de música cinematográfica de Morricone, que incluyó los temas centrales de películas como Cinema Paradiso y La Misión, dos clásicos de la filmografía contemporánea cuya música está cargada de emotividad y presencias sonoras que evocan con precisión la personalidad de cada una de esas producciones.
Para la segunda parte del concierto, la OSN hizo lo propio con la Suite del Ballet La strada, de Nino Rota, pieza que si bien se aleja de las obras más populares del autor, entre las que figura la música para cintas como La dolce vita, El padrino II y III, entre muchas otras.
La segunda pieza del recital, el Gran dúo concertante para violín, contrabajo y orquesta de Giovanni Bottesini, contó con la participación de los solistas Mario Escoto en el violín, y a Armando Rangel en el contrabajo, quienes dieron una muestra intensa del virtuosismo alcanzado por ambos en sus respectivos instrumentos.
La pieza en sí es una manera de explorar y hacer lucir las capacidades interpretativas del contrabajo y el violín, pues ese es considerado como el aporte más relevante del compositor, es decir, haberle colocado en un plano relevante a los dos instrumentos en el contexto de la orquesta.
Con ese planteamiento, el siguiente paso fue que tanto Escroto como Rangel lucieran sus capacidades a tope, con una serie de participaciones solistas llenas de emotividad o virtuosismo, según fuera el caso, así como intensos diálogos entre ambos.
En esos pasajes, los solistas desarrollaron de manera particular las capacidades que de manera individual han logrado, en un constante crescendo que creó momentos de auténtica brillantez, que el público reconoció con un prolongado aplauso al final de la obra.
En correspondencia, los solistas mexicanos regresaron al escenario e interpretaron la parte final de la composición de Rota, para así continuar resaltando tanto la importancia de la obra, tanto en términos interpretativos, como en la ejecución que requiere la pieza, que es el terreno en el que más lucieron Escroto y Rangel.
Fuente: (CONACULTA)