“Érase una vez Godínez” o la vacuidad de nuestras vidas

Por Gregorio Martínez Moctezuma
Ciudad de México. 15 de enero de 2016. Sin llegar a plantear al absurdo como motivo de nuestras vidas ni tampoco al nihilismo como sustento de la época que nos ha tocado en suerte vivir, pero sí haciéndoles guiños, la puesta en escena de “Érase una vez Godínez”, dirigida por Yaride Rizk y con asesoría de Gerardo Trejoluna, hace una ácida reinterpretación del hombre promedio de las sociedades automatizadas y autómatas de nuestros días, sobre todo del hombre citadino que se ha transformado en un lugar común y parodiable de tan cotidiano y anodino, un cliché que se produce en serie y del que difícilmente alguno de nosotros no forma parte o no se ve reflejado en esa cárcel global e ineludible del “hombre sin atributos”, del Godínez contemporáneo al que pareciera que se dirigen todos nuestros pasos, todos nuestros esfuerzos, las nuevas y futuras generaciones. Si no, ¿qué somos o serán los habitantes de las grandes urbes?




Ciudad de México.- 12 de Enero de 2015.- Un análisis crítico a la televisión es lo que plantea Rosa mexicano, obra que reinició temporada este pasado fin de semana en el Centro Cultural Helénico del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes.
Planteado a manera de conversatorio, el libro —lleno de fotografías de la vida del actor y de numerosos ejemplos de las producciones en las que participó— da cabida a entrevistas en donde López Tarso no sólo repasa su biografía, sino que sobre todo revisa algunos de sus mecanismos de actor y recuerda el privilegiado teatro en el que le tocó vivir: el del desarrollo de este arte como una manifestación cultural esencial para la nación mexicana.
“Ifigenia Cruel” de Alfonso Reyes, montaje cuyo estreno propició un nuevo encuentro con la poesía y la visión política de un gran autor nacional sobre un México en constante transformación, vinculó el trabajo de dos centros de trabajo del INBA: el Centro de Experimentación y Producción de Música Contemporánea (CEPROMUSIC) y la CNT, que juntos crearon la actualidad de esta tragedia.
La “Medalla Xavier Villaurrutia” fue otorgada al director escénico Mario Espinosa por su valiosa aportación al crecimiento del teatro en México.
Los problemas domésticos en el matrimonio de Clark y Lois saltan a relucir ante la doble identidad del personaje