Leandro Corona y José Jiménez, los violines de Zicuirán, Michoacán

A Briseida, que con su baile ayuda a mantener viva la llama de la tradición, y a Camilo
Por Gregorio Martínez Moctezuma
Coordinador editorial
Ciudad de México. 27 de febrero de 2014. Cada año, al menos, es inevitable que recuerde a don Leandro Corona, pues este día era su cumpleaños, que se celebraba de una manera muy especial, única, cálida, emotiva, significativa, irrepetible. Como alguna vez escribí, como una ocasión le escuché decir, era “un milagro de Dios”.








