Observatorios mesoamericanos, marcadores del tiempo que indicaban salidas y puestas del Sol, así como movimientos de la Luna y Venus

De acuerdo con la antigua cosmogonía, los observatorios eran una especie de oráculo y templo donde los registros del movimiento de los astros expresaban la voluntad divina
Ciudad de México.- 12 de Marzo de 2013.-Actualmente cuando se piensa en observatorios astronómicos, la mente imagina enormes cúpulas con telescopios de gran alcance, construidos exclusivamente para el estudio de los cuerpos celestes; en la época prehispánica, en cambio, un observatorio era en muchos casos una especie de oráculo porque los registros del movimiento de los astros eran una forma de expresar la voluntad divina; habría que entenderlos como templos, como lugares de oración y no solo de ciencia.








