“Los bebedores”, mural descubierto en 1969 y que había permanecido oculto, ya puede ser admirado por quienes visitan Cholula
A lo largo de 60 metros de longitud y una altura promedio de 2.50 metros, están representados 164 personajes; todos ellos participan de una celebración donde el pulque corre a manos llenas, “así que todos se encuentran en estado de embriaguez”, comenta Enrique Lozoya, quien guía a un pequeño grupo de personas por el interior de la Gran Pirámide, donde está plasmado el mural.
Ciudad de México.- 12 de Junio de 2014.- Los bebedores, un mural que desde su descubrimiento en 1969 fue reconocido, pero había permanecido oculto, ya puede ser admirado por quienes visitan la Zona Arqueológica de Cholula, en Puebla, tras una iniciativa promovida por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), institución que desde hace una década ha buscado la conservación integral de esta obra prehispánica.
La importancia de este hallazgo, señaló la también coordinadora del grupo “El Caballito. Conservación” -que se ha dedicado a promover en Facebook el rescate de la escultura-, es que esta pieza mantiene la pátina impecable de hace 200 años, lo cual podía ayudar al grupo de especialistas que trabaja en el diagnóstico de la escultura que se ubica en la Plaza Tolsá.
Con la picardía que le caracteriza, el profesor emérito de la Universidad Nacional Autónoma de México contó a los asistentes del Auditorio Jaime Torres Bodet del Museo Nacional de Antropología, la huella, el camino trazado por sus primeros directores: Alfonso Caso, Ignacio Marquina, Eusebio Dávalos Hurtado, todos ellos hombres visionarios, líderes.
Gracias a sus 33 arcos tipo Tudor, el canal, de 110 metros de longitud por cinco de alto, se erige como una construcción sin igual por su estilo en toda la región
En la ceremonia, realizada en el Auditorio del Museo Universitario Arte Contemporáneo (MUAC), Felguerez, quien es considerado uno de los integrantes de la llamada “Generación de la Ruptura”, agradeció el homenaje.
La relación con Zabludovsky se debe a que el periodista es un fervoroso amante del tango y de la intensa vida cultural que se desarrolla en Buenos Aires, ciudad cuyos habitantes son llamados “porteños”.
Para conmemorar los 25 años de la compañía se realizó el estreno de la obra “Play”, en la que cinco niñas en un parque y apoyadas con efectos multimedia, alzan la voz a favor de sus derechos a través del baile, al que se sumaron los pequeños que estaban en el público al subir al escenario e interactuar con las menores.


