POR QUÉ SE CELEBRA LA FECHA CONMEMORATIVA DE LA BATALLA DEL 5 DE MAYO EN PUEBLA

Personajes de la Batalla de Puebla
Ignacio Zaragoza
Miguel Negrete
Porfirio Díaz
Charles Ferdinand Latrille
Conde de Lorencez

2 de Abril de 1867, fecha que debería elevarse al rango de heroica, pues consumó la derrota francesa

El 5 de mayo de 1862, el Ejército mexicano, bajo el mando del general Ignacio Zaragoza, se enfrentó a las tropas francesas, que había enviado el emperador Napoleón III, como una forma de cobrar por la suspensión de pagos de la deuda externa del gobierno mexicano a la nación europea.

La intervención francesa tuvo sus antecedentes en la Guerra de Reforma, conflicto entre liberales y conservadores que dejó en bancarrota a México y orilló al presidente Benito Juárez a suspender los pagos por deuda externa. Tal situación ocasionó el descontento de Reino Unido, Francia y España, países afectados y que en alianza pactaron presionar a México.

Un triunfo inesperado

Las fuerzas del ejército mexicano se concentraron en las comandadas por los generales: Ignacio Zaragoza, Miguel Negrete y Porfirio Díaz. Sin embargo, es importante señalar que las tropas mexicanas estaban conformadas por voluntarios.

El Ejército Mexicano estaba conformado en ese momento por personas que nunca habían utilizado un arma y sin instrucción militar alguna. Por otra parte, el ejército francés estaba conformado por veteranos de guerra que habían luchado en guerras tan trascendentales como la de Crimea.

En la Batalla del 5 de mayo el mando francés concentró su esfuerzo en el Fuerte de Guadalupe, por lo que lanzó un primer embate a este punto. A pesar de la superioridad en armamento de las fuerzas francesas de Lorencez, y el apoyo de militares del bando conservador mexicano, estos fueron detenidas por las tropas nacionales. El ataque francés hacia el Fuerte de Guadalupe se repitió dos veces más, sin embargo, los soldados mexicanos lograron rechazarlos en ambas ocasiones y provocar con ello la retirada francesa.

Un ejercito mexicano de cuatro mil quinientos hombres mal armados, derrotó de manera contundente a un ejército de ocho mil soldados en plena forma y bien armados. La defensa se organizó en los Fuertes de Loreto y Guadalupe de Puebla.

La pequeña caballería de Zaragoza logró prevenir que el regimiento de Dragones francés avanzara y tomara posiciones para defender a la infantería, que inició su carga en el Fuerte de Loreto, defendido por apenas 500 soldados, que tuvieron que emprender la retirada hasta el Fuerte de Guadalupe.

Ahí, la familiaridad de los soldados con el terreno hizo la diferencia: aunque la artillería atacó el fuerte ocasionándole graves daños, las tropas mexicanas ubicadas en lo alto del cerro disparaban y eliminaban sin piedad a los franceses.

La irregularidad del terreno dificultaba el avance de los franceses, y gran parte de las tropas enemigas se desbandaron cuando los habitantes de la ciudad organizaron una estampida de ganado para ayudar a los defensores.

Para terminar de sellar la suerte de los franceses, se desató una tormenta, y el lodo impedía cualquier intento de marcha de parte de los franceses, que terminaron tocando retirada y retrocedieron hasta Orizaba.

La Batalla de Puebla se convirtió así en un símbolo de los principios de no intervención y autodeterminación de nuestro país, considerada como un combate por la defensa de la soberanía y de la dignidad del pueblo de México.

Batalla de Puebla

Zaragoza ganó la batalla, pero no la guerra. Cinco meses después de la batalla, en septiembre, Zaragoza, que acostumbraba elevar la moral de sus tropas visitando a los heridos y enfermos, cayó enfermo de fiebre tifoidea, muriendo el 11 de septiembre de 1862.

El 5 de Mayo fue una gran victoria. E incluso los historiadores críticos de la “versión oficial” la reconocen como tal, aunque señalan que este triunfo no fue definitivo en la guerra contra Francia. De hecho, el Ejército Mexicano fue derrotado hasta que el 2 de abril de 1967 un héroe militar logró expulsar a los considerados invasores.

Fue también un héroe en Puebla y era un experimentado general llamado Porfirio Díaz. Los documentales de Discovery Channel y de Clío TV, presentados a partir de las festividades del CL aniversario de la contienda heroica, describen parte del enfrentamiento entre los ejércitos.

Pero hay un punto que sobre todo destaca el documental de Discovery. Después de la derrota de los franceses el 5 de mayo, Porfirio Díaz intentó perseguir a los vencidos, como se acostumbra en la guerra, no obstante inexplicablemente Zaragoza detuvo tal acción.

Díaz intentó perseguir a los europeos, pero fue detenido.

Los franceses, instalados en el mencionado municipio veracruzano. Se recuperaron, recibieron el envío de otros 30,000 hombres, más mexicanos conservadores se unieron a sus filas y en marzo de 1863 los franceses y los conservadores atacaron nuevamente Puebla. En junio, el ejército invasor aliado con los mexicanos que aspiraban a la monarquía de un país europeo ocuparon en 1863 la capital mexicana.

Ya muerto Zaragoza de tifus, Díaz Mori, continuó la lucha contra el invasor hasta liberar a Puebla 5 años después, justamente el 2 de abril de 1867, fecha que casi está en el olvido; ya que no se conmemora, a pesar de su enorme trascendencia.

2 de Abril de 1867, fecha que debería elevarse al rango de heroica, pues consumó la derrota francesa

Sucedió que cuatro años después, el general Porfirio Díaz, comandando al Ejército Mexicano, derrotó en la Batalla del 2 de abril a las tropas al servicio del Segundo Imperio Mexicano comandadas por el Gral. François Achille Bazaine e integradas por soldados conservadores mexicanos y franceses.

Díaz, que venía de obtener un importante triunfo en Miahuatlán, Oaxaca, se propuso tomar la ciudad de Puebla y desde el 9 de marzo inició el sitio de la misma. El general Leonardo Márquez partió de Querétaro el 30 de marzo, al mando de 5,000 hombres para apoyar a Bazaine, pero llegó tarde y fue derrotado.

Esta última batalla, la del 2 de abril, fue decisiva para la expulsión del Segundo Imperio, que culminó con la ejecución de Maximiliano de Habsburgo y que elevó a Díaz al rango de héroe militar

Parte de la derrota de los franceses ocurrió a causa de un incidente lejano. Cuando el canciller prusiano Otto von Bismarck decidió unificar el Imperio Alemán, Napoleón III vaticinó una guerra aún más importante y decidió que debían regresar los soldados franceses que quedaban en México.

Otro dato importante de la batalla del 2 de abril, la que verdaderamente liberó al pueblo mexicano del imperio de la casa Habsburgo, fue que participaron soldados de Huejotzingo, municipio en el que también inexplicablemente se conmemora con mayor fuerza el 5 de mayo, en lugar del 2 de abril, ambas, las grandes batallas de la historia mexicana.

El presidente Benito Juárez continuó al frente del gobierno en el exilio y reorganizó las tropas mexicanas, que posteriormente acabarían con los sueños franceses y con Maximiliano en 1867, cuando fue fusilado con Miramón y Mejía en el Cerro de las Campanas, con lo que se cerró este capítulo de la historia de México.

Porfirio Díaz, debería ser recordado por su enorme aportación a la expulsión del poderío francés  de territorio mexicano, que se dio mucho antes de ser Presidente de México por 30 años.

¿Por qué se celebra la batalla del Cinco de Mayo?

Porque fue la primera vez que las tropas imperiales de Napoleón III caían vencidas, demostrando que no eran invencibles. Y fueron vencidas por un grupo en desventaja militar y numérica, para mayor deshonra de Napoleón III.

Sin embargo, por inexplicable que parezca no es un día feriado en todo el país. En Puebla, por razones obvias, se celebra año con año el Cinco de Mayo, algunas veces incluso recreando la batalla. Pero no en el resto de México.

En los Estados Unidos de América, en cambio, se celebra sólo en los estados del Sur que fueron parte de México, como California, Nuevo México y Texas, con especial fuerza en este último. La razón obvia es que Zaragoza nació en lo que hoy es la ciudad de Goliad, antes Presidio de la Bahía del Espíritu Santo, en Tejas, cuando esa provincia formaba parte del estado de Coahuila y Tejas.

La comunidad chicana lo adoptó como celebración a fines de la década de los 60’s, cuando se buscaba una celebración que les permitiera identificar sus orígenes.

El 16 de septiembre parecía ser la opción obvia, sin embargo se presentaban dos problemas: que aparecía muy pronto en el calendario escolar y que las autoridades hubieran sospechado que se trataba de actividades sediciosas.

El Cinco de Mayo se volvió la siguiente opción, una que no podía despertar sospechas de las autoridades dado que su héroe principal había nacido en territorio de la ahora Unión Americana. Con el paso de los años la celebración sobrepasó los círculos universitarios y se integró a la cultura popular estadounidense y para muchas de las comunidades México- Americanas la celebración es una manera importante de rendirle tributo a su herencia, sobrepasando a la celebración del Día de la Independencia en importancia, algo muy lógico si se nota que la mayor parte de los México-Americanos nacieron en los Estados Unidos, mientras que los mexicanos residentes no naturalizados, que son menos en número, siguen celebrando con gran ímpetu el Día de la Independencia.