El ganadero Sergio Hernández González dio dos vueltas al ruedo. Una tras el paseíllo cuando los grupos taurinos le entregaron a él y a su caporal Don Lupe un reconocimiento por el centenario. La otra acompañando al triunfador Diego Sánchez. Al final ambos salieron en hombros.
Por: Guillermo Leal (mundotoro.com)
CDMX.- 12 de febrero de 2022.- No pudo haber mejor celebración para la ganadería de Rancho Seco en su primer centenario que lidiar en la Plaza México un encierro bravo, con toros que además tuvieron calidad, nobleza y fijeza.
Habrá quienes no lo crean, pero fue así. El ganadero Sergio Hernández González llegó a la México tan seguro, que desde el viernes en la noche se atrevió a vaticinar que sus toros darían emoción y triunfos.
Así fue, ni más ni menos. Un encierro, de entrada, serio, con edad y trapío, pero sobre todo bravo que, efectivamente emocionó a los espectadores –pocos por cierto- pero que se llevaron a sus casas la satisfacción de ver el juego que provocó dos arrastres lentos y dos ovaciones, además del corte de cuatro orejas con petición de la quinta y, sobre todo, el ver a jóvenes toreros hambrientos de triunfar, peleándose las palmas lo que hizo que la tarde fuese a más, hasta concluir con la salida en hombros del ganadero Sergio Hernández y del hidrocálido Diego Sánchez quien cortó dos orejas, además de ganarse la repetición para el próximo domingo en el cartel del cerrojazo.
Incluso los toros que fueron menos colaboradores no se comieron a nadie. El segundo para Juan Luis Silis se quedó parado y fue deslucido, pero hasta noble fue. Y el sexto, enrazado y siempre vivo, tuvo al final el buen fondo que le sacó José María Hermosillo con un valor sereno, de mucha cabeza y que, de no haber pinchado, le hubiese valido una oreja.
Desde que se inició la tarde, hubo un buen toro con clase y nobleza, el primero que sustituyó al abreplaza que se lastimó y fue devuelto a los corrales. Ese le correspondió al norteño Juan Fernando quien tuvo detalles pero no terminó por acoplarse, dejando que se escapara el triunfo.
La primera faena de triunfo corrió a cargo de Gerardo Adame quien entendió perfecto las cualidades de bravura y nobleza de su enemigo, al que toreó templado y con personalidad que, luego al rematar con la espada, le valió cortar la primera oreja de la noche.
Después su paisano le borró la sonrisa con una faena emotiva, de muletazos artísticos a cargo de Diego Sánchez, un buen torero, fino, que en dos corridas de un solo toro ha cortado cuatro orejas ni más ni menos que en Guadalajara y ahora en la más grande del mundo.
Supo torear, disfrutó con un toreo de profundidad que le dio para cortar dos orejas de mucha valía, porque siempre toreó por bajo.
Y para cerrar los triunfos llegó el tlaxcalteca Gerardo Rivera quien tuvo actitud, valor y así le tumbó la oreja al quinto del festejo, bravo y muy emotivo, pero que no permitía errores. El de Tlaxcala supo aprovechar la oportunidad y dejó buena impronta.
Bien dice el dicho que, cuando menos se espera salta la liebre. Los aficionados salieron felices de la plaza y el toreo le rindió homenaje a una ganadería emblemática en una tierra de muchos toros de lidia, además de que rescató tres toreros a los que ojalá lo de ayer les valga para que los volteen a ver.
Ficha del Festejo:

Plaza México. Cuarta corrida de la Feria de Aniversario. Dos mil 300 personas, aproximadamente. Tarde fría con ráfagas de viento. Toros de Rancho Seco. Siete (uno fue devuelto porque se lesionó las manitas), armónicos, de buena presencia, serios, bravos para los caballos y de los que destacaron, tercero y cuarto que merecieron el arrastre lento por su clase y nobleza. El primero fue noble y bravo. Lo mismo que al quinto le tributaron una ovación en el arrastre. El segundo fue el lunar por deslucido.
• JUAN FERNANDO, al tercio tras un aviso.
• JUAN LUIS SILIS, silencio tras aviso.
• GERARDO ADAME, una oreja.
• DIEGO SÁNCHEZ, dos orejas.
• GERARDO RIVERA, una oreja.
• JOSÉ MARÍA HERMOSILLO, vuelta tras petición de oreja.
Detalles: El ganadero Sergio Hernández González dio dos vueltas al ruedo. Una tras el paseíllo cuando los grupos taurinos le entregaron a él y a su caporal Don Lupe un reconocimiento por el centenario. La otra acompañando al triunfador Diego Sánchez. Al final ambos salieron en hombros.
Los nombres de los toros fueron en honor de la familia del criador: dos a sus hermanas, a su madre, a su padre, a un hermano y al centenario de la ganadería.
Destacaron los banderilleros Fernando López, Jorge Luna y Diego Martínez.
Dos activistas se tiraron al ruedo después del segundo toro y se los llevaron detenidos por meterse al ruedo como espontáneos.