“Naia”, la antigua dama que vino de Siberia y cuyos restos fueron encontrados en una oquedad submarina de la Peninsula de Yucatán
Susan Bird, miembro del PET, fue quien eligió el nombre de “Naia” en recuerdo a las náyades de la mitología griega que estaban al cuidado de los estanques de agua dulce. Entrenados para reconocer la importancia del patrimonio natural y cultural que se encuentra bajo las aguas, los espeleobuzos no tocaron nada y registraron el sitio mediante fotografía y video.
Mérida, Yucatán. 24 de junio de 2017 (Marytere Narvaéz-Agencia Informativa Conacyt).- Al momento de su muerte, ocurrida entre 12 mil y 13 mil años atrás, Naia era una joven de entre 15 y 17 años de edad. En 2007, sus restos fueron encontrados en una oquedad de 60 metros de diámetro y 55 metros de profundidad por Alejandro Álvarez, Alberto Nava y Franco Attolini, tres miembros del Proyecto Espeleológico Tulum (PET), quienes bautizaron el sitio como Hoyo Negro en analogía con el fenómeno que ocurre en el espacio exterior.



