13 creadores del país son reconocidos por el FONART con el Premio “Grandes Maestros del Patrimonio Artesanal de México”
Reportero Azteca 21
Se contó con la participación de 259 artesanos, de entre quienes se eligió a cuatro menciones honoríficas, cinco primeros lugares y sendos reconocimientos especiales: Premio Especial a Nuevos Diseños, el cual recayó en Joel Enrique Montoya, de Metepec, Estado de México, al presentar una “Cocina popular mexicana”, un árbol con juego de cocina incrustado en técnicas de salpicado, con esmalte sin plomo.
Ciudad de México.- 16 de Diciembre de 2014.- El arte popular mexicano atraviesa un proceso de reflexión en torno a su reconocimiento como verdaderas obras de arte o solo arte utilitario, aun cuando se conoce la importancia que tienen como muestras de la identidad nacional, alabadas en diversas partes del mundo, quizá más que en nuestro propio país.
Aunque las bandas musicales son comunes en este lugar ubicado entre las ciudades de Uruapan y Pátzcuaro, existe un conjunto que comienza a llamar la atención de los pobladores por su novedoso método de enseñanza y su repertorio, el cual incluye sones purépechas y música clásica: la Banda Sinfónica Tradicional de Tingambato.
Fueron inscritos en el listado internacional el 17 de diciembre de 1994, por constituir un testimonio de patrón arquitectónico concebido para lograr la evangelización de un extenso territorio, cuya característica principal era el uso de espacios abiertos, como los grandes atrios, que en Europa no existían.

“El vuelo de la mariposa monarca” es una investigación realizada por el documentalista y piloto mexicano Francisco “Vico” Gutiérrez, quien desde agosto de 2005 despegó de la ciudad de Montreal, Canadá, en su avión ultraligero para acompañar y retratar a los lepidópteros en su trayecto migratorio que año con año emprenden desde el sur de Canadá hasta los bosques de Michoacán y el Estado de México.
Este peculiar montaje, logró una intensa participación de los más pequeños, quienes gritaban a los protagonistas dónde se escondían los diablillos y prevenían a los pastores de los peligros que los acechaban.
Luego de que los alebrijes salieron del Ángel de la Independencia acompañados por la Banda de la Marina, siguieron por los carriles centrales y en la Diana Cazadora dieron vuelta en Sevilla, luego tomaron Salamanca y Oaxaca, hasta llegar a Álvaro Obregón, donde estarán en exhibición hasta el 21 de diciembre. Admirarlos no cuesta nada.