Se cree que la fiesta se ha llevado a cabo desde 1852 donde todos los residentes de la ciudad cuna de la sopa de cebolla adornaban sus ventanas con veladoras en honor a la Virgen María. La tradición ha evolucionado año con año y se ha convertido en la fiesta más importante y esperada cada año por habitantes de, incluso, todo el mundo.
La celebración es considerada Patrimonio Arquitectónico y cada año recibe aproximadamente a 3 millones de visitantes en busca de una experiencia surrealista de artes visuales y animación creada a base de luz.
Para esta emisión, México fue el motivo principal para el tradicional desfile luminoso. Papel maché, engrudo, colores vivos y 65 personas en la producción dieron vida a los alebrijes que bailando animaban al público de todas las edades.
Fuente: (Agencias)