Desde pequeña observe a mi alrededor a las mujeres, y lo que más me impactaba de todas ellas eran que tenían bien clarito que querían y como lo conseguían. Metas sencillas pero no por eso vitales y profundas, Nunca se detenían sus manos, nunca se detenía la vida. Mujeres vigorosas, llenas de entereza.
María Guadalupe Cervantes Mayagoitia, “Upe”
Dedicarse al hogar es un trabajo de veinticuatro horas y a eso había que agregarle que casi todas las mujeres de mi pueblo desarrollaban un trabajito extra para ayudarse.
En La Chona la opción de trabajo más común para llevar un dinero extra a casa era bordar, tejer o deshilar, pero había una que otra ocupación más por ahí.