Los diez mandamientos de “Don Goyo”
Por: María Guadalupe Cervantes Mayagoitia, “Upe”
La fuerza que observé en mi abuelo Gregorio le vine a poner nombre muchos años después: se llama congruencia. El tenía perfectamente definido que quería de su vida y como la quería vivir y eso le valió su buen nombre. Por eso es que ahora te comparto un relato de mi libro “Pa’que te cuento”, en honor a mi abuelo.
A la sabiduría se le llamaba en tiempos de mis viejitos “tener tres dedos de frente”. Mi abuelito los utilizaba para sus quehaceres de varón: compañero de su mujer por más de sesenta años; proveedor de su prole, ocho hombres y cuatro mujeres; hombre de palabra en sus relaciones de trabajo.

