Guillermo “El Indio” Calles, un cineasta con raíces indígenas y un espíritu indomable

Luis Recillas Enecoiz
Colaboración especial para los ciberlectores de Azteca 21
Ser un director de cine mexicano en Los Ángeles, California, durante los años veinte del siglo pasado era considerado algo bastante fuera de lo ordinario. Más inusual era, sin embargo, el físico y tez que presentaba Guillermo Calles: provenía de una familia con raíces indígenas. Su madre descendía de indios Tarahumaras de la Sierra de Chihuahua. Guillermo nació en 1893 y su infancia transcurrió en los campos mineros de Arizona.



