El “Museo de Arte Religioso”, ubicado en Puebla, recrea episodios de las monjas en la Nueva España

Por los pasillos de este inmueble histórico, el visitante puede llegar al “Patio de profesas”, localizado en la planta baja, que antiguamente fue utilizado por las monjas para leer, orar, reflexionar y hacer actividades en grupo como bordar y tejer.
Ciudad de México.- 28 de Febrero de 2012.- Una serie de cinco óleos de grandes dimensiones, que sobrepasan los tres metros de altura, decoran la Sala de Terciopelos del Museo de Arte Religioso (MAR), en Puebla. Se trata de obras creadas hace más de 200 años por manos indígenas, que representan diversas escenas de la vida de Cristo sobre tela aterciopelada, una técnica poco común dentro de la pintura, que nuevamente se puede admirar luego de que este recinto reabrió sus puertas hace un par de meses, en los que ha recibido más de cinco mil visitantes.

