“A tiro de piedra”, cine sobre la migración y el destino se presenta en la Cineteca Nacional

las faenas de la casa y, al mediodía, cumplir irremediablemente llevando a los animales a pastar; una actividad casi ceremonial, la cual se ha convertido en el modus vivendi del protagonista.

Un día, a Jacinto (Gabino Rodríguez) se le revelará algo en una de las tantas tardes en el desierto, donde pasa incontables ratos con un centenar de cabras como única compañía. Esta visión le hará pensar, poco a poco, en un irrefrenable impulso de abandonar el hogar e ir en la búsqueda de un deseo que le dicta su conciencia. La revelación quedará reforzada cuando se le aparece una “señal” del destino, pues en pleno campo se topa con un llavero “souvenir” de la región de Oregón, Estados Unidos; en ese momento, Jacinto decidirá emprender un viaje de encuentro y, guiado literalmente por sus sueños, se lanzará decidido a hallar lo que se propone, algo que ni el protagonista ni el espectador sabrán qué es y sólo se revelará hasta el final.

La ópera prima de Sebastián Hiriart, que se exhibe el mes de julio en la Cineteca Nacional, puede verse como un aceptable filme testimonial sobre la travesía a la que se enfrentan los inmigrantes que intentan cruzar la frontera norte del país; en ese sentido, tenemos una cinta sobre el complejo fenómeno de la migración y su universo: los sucesos previos al viaje, los preparativos, la incertidumbre que hay tras la partida y enfrentarse a lo desconocido, una película que desarrolla con verosimilitud los peligros de la infausta aventura que tienen que sufrir la mayoría de estos viajeros; que hasta aquí nos brinda una película estructurada, con una dirección que no abusa de los estereotipos violentos del cine de la frontera y a cambio nos ofrece una excelentemente llevada crónica de viaje.

De la misma forma, y a pesar de que el trabajo de Hiriart tiene la virtud de no caer en graves problemas en la dirección y posee un eficiente desarrollo de la historia; no obstante, conforme avanza, esto se convierte en una notable deficiencia, pues la película no se arriesga por esa apuesta esencial del toque novedoso o deslumbrante, en ese sentido la cinta se vuelve demasiado plana, con ritmos a veces muy dinámicos, pero también con secuencias reiterativas que rompen con el ritmo fílmico hacia el desenlace; el resultado es una producción, aunque bien hecha, mas casi no ofrece elementos propositivos, aunque lo más seguro los podremos ver en sus siguientes realizaciones.

Ganadora de cinco reconocimientos en el Festival Internacional de Cine de la Ciudad de México y exhibida en varios festivales internacionales, Rencontres Cinemas D´ Amerique Latine de Toulouse, Francia; el Festival Internacional de Cine de Miami, Estados Unidos y el Festival du Cinema Latino-Americain du Montreal, Canadá, “A tiro de piedra”, resalta por la variedad de sus formatos, un road-movie con fondo de migrantes y de la vida fronteriza; también es una cinta sobre los ritos de iniciación; de la necesidad de reencontrarse con uno mismo, ya sea por el hartazgo de la monotonía o porque se llega a cierta etapa de la vida, que en el caso de Jacinto serán las dos razones de su travesía.

“A tiro de piedra” (México, 2010), de Sebastián Hiriart; guión, Gabino Rodríguez; fotografía, Sebastián Hiriart; edición, Pedro G. García; música, Emiliano Motta; diseño de audio, Matías Barberis; productor, Ximena Hiriart, S. Hiriart; productores asociados, Gustavo Bellon, Canek Kelly, Randy Watkins; reparto, Gabino Rodríguez, Monserrat Ángeles.

Comentarios a esta nota: benjamin.solis@azteca21.com

Foto: Una buena ópera prima del realizador mexicano Sebastián Hiriart.
Cortesía: Cineteca Nacional.

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