Por Rafael G. Córdova
Desde niño tuve referencia de la Alameda Central pues era un paso obligado para ir al Centro Histórico o como parte de los dichos de mi abuelo cuando alguien transitaba muy lentamente y él nos decía “…parece que va como en un domingo en la Alameda”, frase llena de nostalgia y remembranza de lo que significa este parque, considerado como el primer jardín y paseo de la capital (y de América Latina), un oasis de esparcimiento entre el bullicio de la Ciudad de México.



