La disposición de sus edificios, construidos entre los años 700 y 1000 d.C., es muestra de los conocimientos sobre astronomía de los mayas

Uxmal, México.- 7 de Diciembre de 2016.- La ciudad prehispánica de Uxmal y sus pueblos Kabah, Labná y Sayil, uno de los asentamientos más importantes de la cultura maya por la grandeza de sus monumentos y la riqueza de su arquitectura, conmemora este 7 de diciembre dos décadas de haber sido declarada Patrimonio Mundial, por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

Localizada en el sur del estado de Yucatán, Uxmal fue fundada en el año 700 d.C., y en su apogeo llegó a tener cerca de 25 mil habitantes en una extensión de 12 km cuadrados. La disposición de sus edificios, construidos entre los años 700 y 1000 de nuestra era, es muestra de los conocimientos sobre astronomía de los mayas.

La Pirámide del Adivino domina el centro ceremonial, el cual está integrado por monumentos de impecable trazado y ricamente ornamentados con motivos simbólicos y efigies esculpidas de Chaac, dios de la lluvia. Los sitios ceremoniales de Uxmal, Kabah, Labná y Sayil marcan el apogeo del arte y la cultura maya.

Entre los criterios que tomó en cuenta el Comité de Patrimonio Mundial para su inscripción en el listado internacional, está su valor universal excepcional, así como la riqueza de la iconografía de sus edificios, que son una expresión tangible de la compleja cosmogonía maya y de la relación íntima que mantenían con su entorno. La gestión de este bien cultural para dicha inscripción fue realizada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

El arte y la arquitectura de Uxmal y de sus sitios vecinos son testimonio de la migración de estilos de las regiones Río Bec y Chenes, así como del centro de México.

Su importancia cultural radica en que es el asentamiento más representativo de la arquitectura de la región Puuc. Sus  fachadas están decoradas con mascarones de Chaac (deidad de la lluvia), grecas, paneles con jeroglíficos y altas cresterías. Entre sus estructuras más representativas están: la Pirámide del Adivino, el Cuadrángulo de las Monjas y la Casa de las Palomas, que se construyeron durante el periodo Clásico Tardío (600 a 900 d. C.), cuando iniciaba su decadencia.

El centro ceremonial se complementa con piedra tallada en estilo filigrana, que representa una manifestación artística única enclavada en un entorno ecológico singular. Sus fachadas están compuestas de dos partes: la inferior es un muro sencillo, y la superior está ricamente decorada. Estas edificaciones  integran de forma armoniosa muchos elementos de otros estilos y culturas mesoamericanas. 

La grandeza de los monumentos y la magnificencia de los estilos arquitectónicos encontrados en Uxmal revelan la importancia que tuvo como polo de desarrollo económico y sociopolítico de la civilización maya prehispánica. El complejo de Uxmal y sus tres ciudades relacionadas, Kabah, Labná y Sayil, dan cuenta de la estructura social y económica de la sociedad maya tardía antes de que desapareciera en el periodo Clásico Terminal (800-1000 d.C.).

El sitio ha logrado mantener su integridad gracias a que se ubica en un lugar apartado de las poblaciones. Los primeros informes sobre el estado de conservación y trabajos de limpieza y protección en Uxmal se produjeron en 1913 y 1914, en tanto el trabajo arqueológico sistemático comenzó a partir de 1940, que han incluido labores de conservación, restauración e investigación.

El sitio también ha logrado mantener su autenticidad debido a que las actividades de conservación han respetado e incorporado materiales originales, como cal y arena, y se han aprovechado los recursos tecnológicos avanzados para preservar la majestuosidad original de los antiguos edificios.

Fuente: (INAH)