Por segunda ocasión, el organismo avaló este proyecto de talleres para niños y jóvenes, encaminado a preservar este sitio inscrito en la Lista de Patrimonio Mundial

 

 Ciudad de México.- 14 de Agosto de 2016.- La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) refrendó su apoyo al Programa “Guardianes de Teotihuacan”, logro único para México puesto que el organismo internacional no había avalado dos veces un mismo proyecto,  informó la arqueóloga Elba Estrada Hernández.

“Esto representa un éxito a nivel mundial; podemos sentirnos orgullosos de que un taller educativo impulsado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) haya sido distinguido por segundo año consecutivo”.

A seis años de distancia, abundó, el proyecto ha aglutinado en total casi 500 niños y adolescentes de 6 a 15 años de edad, quienes como guardianes, contribuyen a preservar los valores universales excepcionales de esta zona arqueológica inscrita en la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1987.

Debido al creciente interés que este esquema ha despertado, añadió Elba Estrada, este taller infantil podría replicarse en otros sitios arqueológicos de México integrados en dicho listado internacional, como Paquimé, Chihuahua; Xochicalco, Morelos; Monte Albán, Oaxaca, o Chichén Itzá, Yucatán.

Surgido en 2011, “Guardines de Teotihuacan” fortalece el vínculo del patrimonio cultural con la sociedad civil. Mediante actividades lúdicas, los capacitadores explican a los menores de edad qué es el Patrimonio Mundial y su importancia, para que los niños reproduzcan la información en sus círculos más cercanos, como la escuela o el barrio.

Elba Estrada añadió que las actividades de este taller de verano fueron incorporadas en 2015 al programa World Heritage Volunteers (Voluntarios para el Patrimonio Mundial) de la UNESCO, como un reconocimiento al trabajo emprendido con las comunidades cercanas a la zona arqueológica, donde este año se repitió la experiencia.

En su papel de monitores,  el francés Mattheus Picard, la española Mercedes Bueno, y el estadounidense Joel Ponce coincidieron en que “Guardianes de Teotihuacan” es un proyecto incluyente que no sólo involucra a los niños y jóvenes de las comunidades de San Juan Teotihuacan y San Martín de las Pirámides, sino también a diferentes generaciones y a visitantes de otros países.

”Con juegos, canciones y distintas manualidades, es decir, de manera divertida y amena, aprendemos lo que es el patrimonio cultural y generamos conciencia para su cuidado; también promovemos la paz, la amistad y el respeto entre los pueblos”, comentó Mercedes Bueno.

Joel Ponce dijo que el compromiso de los monitores extranjeros es  replicar su experiencia en sus países de origen para que se extiendan los valores culturales que han heredado generaciones anteriores. Si apreciamos el Patrimonio Mundial, lo conservaremos y defenderemos con mayor ahínco, afirmó.

El curso de verano 2016 inició el 1 de agosto con 107 participantes divididos en cinco grupos; a lo largo de 10 días hábiles, los aspirantes a “Guardianes de Teotihuacan” han participado en distintas actividades lúdicas para aprender sobre el Patrimonio Mundial, cuáles son los bienes culturales y naturales así considerados y cómo fue que se les hizo la declaratoria.

Este año, los niños y adolescentes “adoptaron” los museos de la Cultura Teotihuacana y de Murales Teotihuacanos, “Beatriz de la Fuente”, y al término del curso, este 12 de agosto, los nuevos guardianes además de dar aviso de cualquier agresión a estos recintos, también fungirán como asesores educativos en su comunidad o en sus países de origen, como es el caso de los monitores extranjeros.

Este año, las temáticas son “Un mundo incluyente” y “Una cultura de la paz”; en la primera los asistentes al taller aprenden otras maneras para comunicarse, como el braille para identificar algunas palabras con este sistema táctil.

En la segunda, los niños y adolescentes realizan su propio mural; estampan sus manos en grandes trozos de papel, para representar alas extendidas de decenas de palomas blancas.

Teotihuacan es el sitio más explorado de Mesoamérica, los primeros trabajos con fines de investigación datan del siglo XVIII, cuando el jesuita Carlos de Sigüenza y Góngora (1645-1700) recorrió el sitio ante su interés por las culturas indígenas antiguas.

Fuente: (INAH)