"La Ruta del Queso y el Vino" está conformada por fincas y ranchos donde se producen quesos tipo manchego, Oaxaca, sainte mauré, asadero, ranchero, provolone y muchos más, así como vinos tinto, blanco, espumoso y tranquilos.

Querétaro, Querétaro.- 26 de Julio de 2014.- La Ruta del Queso y el Vino es un destino turístico del semidesierto de Querétaro, conformada por fincas y ranchos donde se producen estos finos alimentos, que según las autoridades de turismo recibe más de 200 mil visitantes al año.

Las queserías y los viñedos constituyen la ruta misma que traza el visitante, según sus sabores preferidos y su gusto por esa zona queretana, además de las costumbres, la cultura y la gastronomía de municipios como Ezequiel Montes, Tequisquiapan y Cadereyta.

"La Ruta del Queso y el Vino" está conformada por fincas y ranchos donde se producen quesos tipo manchego, Oaxaca, sainte mauré, asadero, ranchero, provolone y muchos más, así como vinos tinto, blanco, espumoso y tranquilos.

El secretario de Turismo estatal, Mauricio Salmon Franz, indicó que esta ruta es un producto turístico con gran aceptación, con más de 200 mil visitantes al año, la mayoría de origen nacional, pero también hay presencia de visitantes estadounidenses, canadienses, sudamericanos y europeos.

El funcionario recordó que Querétaro es el segundo estado más importante del país en producción de vino, después de Baja California, y en quesos también tiene un lugar muy importante, dada la producción ganadera y el trabajo artesanal de las familias que se dedican a esta labor.

"Los recorridos por los viñedos son una experiencia única para quienes los visitan, pues degustan el producto, conocen los tipos de vino que se producen en estos lugares y aprenden la técnica del maridaje", expresó Salmón Franz.

El funcionario puso de manifiesto que en Querétaro los viñedos ubicados entre Tequisquiapan y Bernal (municipio de Ezequiel Montes) cuentan con el clima propicio y la tierra ideal para elaborar excelentes vinos tintos, rosados, blancos y espumosos.

Asimismo, para maridar el vino queretano, muy cerca de los viñedos se encuentran varias queserías que elaboran desde quesos frescos de vaca hasta quesos añejos de oveja y de cabra.

De hecho, el secretario de Turismo estatal relató que los ranchos queseros de la región realizan recorridos para comprender el proceso de elaboración y poder degustar de mejor forma las distintas variaciones de ese alimento.

La Ruta del Queso y el Vino consiste en visitar Cavas Freixenet, Viñedos La Redonda y Viñedos Azteca, y las queserías Quesos VAI, Rancho La Hondonada, Rancho San Josemaría, Rancho Santa Marina y Quesos Néole, a fin de disfrutar de una exquisita copa de vino y maridarla con un delicioso queso artesanal.

Los visitantes también puede admirar sitios naturales, históricos y culturales importantes como la Peña de Bernal, el tercer monolito más grande del mundo; los parajes ecoturísticos; las haciendas de la región; paseos en globo aerostático; museos, y la famosa Quinta Schmoll, espacio único para la conservación de las cactaceas.

Otros atractivos que ofrece la región son las minas de ópalo de los alrededores de Tequisquiapan y los balnearios de aguas termales en Ezequiel Montes.

Además, dentro de la gastronomía que ofrece cualquiera de los municipios del semidesierto, se pueden degustar particularmente el chicharrón de res, la barbacoa y el pulque, bebida milenaria a la que se le atribuyen propiedades para el vigor sexual.

En el Pueblo Mágico de Bernal se puede apreciar la artesanía en lana y el trabajo en los telares y talleres, además de los paseos en lancha y práctica de pesca deportiva en la presa de Zimapán y el descanso bien merecido en el campamento ecoturístico La Isla de Tzibanzá, municipio de Cadereyta.

Con todo ello, la Ruta del Queso y el Vino se consolida como un destino turístico de excelencia, donde los visitantes pueden degustar los alimentos producidos en los municipios del semidesierto de Querétaro y apreciar los atractivos naturales que ofrece la región.

Todo ese maridaje de quesos y vinos representa una experiencia única para los paladares más exigentes, que se combina con la maravillosa aventura de conocer los sitios naturales más emblemáticos del semidesierto queretano.

Fuente: (Notimex)