Ciudad de México.- 22 de Mayo de 2014.- La diversidad cultural de México, desde la mirada de los infantes, integra la exposición Baúles con Alas y Raíces. Tesoros de los niños y niñas de México, que  tiene como objetivo mostrar la percepción que niños de distintos estados tienen sobre su identidad y patrimonio cultural.

 

Luego de exponerse durante el mes de abril en 15 estaciones del Sistema de Trasporte Colectivo Metro, el montaje exhibirá la colección completa, compuesta por 32 baúles, una por cada entidad federativa, en el Museo Nacional de Culturas Populares (MNCP) del 22 de mayo al 29 de junio.

Susana Ríos Szalay, coordinadora nacional de Desarrollo Cultural Infantil-Alas y Raíces, indicó que en el montaje se observará la cultura que ven los niños en sus respectivas entidades, los elementos que tienen en común, y lo que los diferencia entre ellos.

“En Baúles con Alas y Raíces. Tesoros de los niños y niñas de México se observa que los niños aprecian su cultura, están orgullosos de ella, y se invita a los espectadores a acercarse a la diversidad cultural de México a través de la mirada de los niños. Creo que puede ser una experiencia interesante ver de qué manera tienen presente sus juegos, la música, la danza, sus tradiciones artesanales y fiestas populares”.

Como antecedente a esta iniciativa, la psicóloga por el Colegio de Psicología de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, recordó que en la década de los noventa la coordinación de Desarrollo Infantil realizó montajes con el nombre de Dibujos viajeros con los que se buscaba promover un intercambio entre los niños de las diferentes regiones de la República Mexicana.

Ahora, años después, menciona Ríos Szalay, se pensó que aquella idea podría ser interesante retomarla, porque es una actividad sencilla que permite a los niños tener una participación activa, debido a que ellos son los que deciden cómo debe ser el baúl y qué debe llevar.

“Lanzamos una convocatoria a los titulares de los institutos, consejos, secretarías de Cultura  y coordinadores del programa estatal para que niños y niñas de cada estado participaran en el proyecto, el cual consistió en que cada estado mandara un baúl representativo del patrimonio cultural de los pequeños”, refirió la titular de la Coordinación Nacional de Desarrollo Cultural Infantil.

Explicó que cada entidad federativa se dio a la tarea de consultar a los niños sobre el contenido que debería llevar su baúl. “Cada obra es distinta, este ejercicio fue una manera en la que los niños aprecian y comparten su patrimonio cultural; así que el conjunto que estará en el Museo Nacional de Culturas Populares da una idea del entusiasmo y la creatividad con la que los niños han participado”, apuntó Susana Ríos.

Entre los baúles que se podrán apreciar está el de Chiapas, pintado con diseño de laca que presenta dibujos realizados por estudiantes de cinco escuelas primarias de Tuxtla Gutiérrez. Incluye juguetes tradicionales de madera y lana de las regiones Centro y Altos, títeres portando trajes típicos de los diferentes municipios de la entidad, telas banner con fotografías de danzas tradicionales, fotografías de niños y niñas de los municipios de los Altos, así como telares con dibujos donde los pequeños plasmaron su vida cotidiana, la fauna y la flora.

El baúl de Baja California Sur fue construido con materiales reciclados, de él salen pinturas, esculturas, dibujos y un mural de la visión de los niños sobre dicho estado; mientras que el baúl de Campeche presenta un estilo pirata, incluye imágenes realizadas por niños, grabados de artistas locales, vestuario tradicional del sarao campechano, objetos y piezas de la cultura maya.

La pieza representativa del Distrito Federal exhibe los trabajos de niños de las 16 delegaciones, los cuales evocan el origen de la Ciudad de México y la metrópoli actual. El baúl hecho de fibra de vidrio y decorado con la técnica de pintura acrílica tiene forma de cabeza de serpiente que retoma el icono del águila en el nopal del islote del lago donde se fundó la Gran Tenochtitlan.

El baúl estará acompañado por una instalación de luces y maquetas que con pintura, juguetes y otros objetos representan los platillos típicos, las fiestas, los juegos, la lucha libre, el Viacrucis de Iztapalapa, la Navidad, el Metro, las trajineras en Xochimilco, el futbol callejero, el mercado, los parques, entre otros aspectos característicos de la capital del país.

Del estado de Yucatán se observará un baúl de acrílico transparente y una franja alrededor que incluye imágenes de bordados del terno, el traje regional. Incluye juguetes tradicionales hechos con fibra de coco, henequén, palma, hoja de elote, un rebozo, una hamaca y otros materiales; asimismo, se presentan ilustraciones alusivas a la entidad, como un faisán y un venado, un músico maya con una guitarra y una mestiza trabajando la alfarería.

El baúl correspondiente a Querétaro, tiene juguetes y muñecas otomíes, hace referencia al acueducto, los concheros, la gastronomía, el huapango, entre otras expresiones. Mientras que el de Tlaxcala, los niños plasmaron en imágenes las fiestas y tradiciones, como el carnaval, las ofrendas del Día de Muertos, la riqueza de las zonas arqueológicas, la gastronomía donde se ve reflejado el mole, el pan de fiesta, los tamales, el pulque y los muéganos.

En el caso de San Luis Potosí, se identifica a sus zonas geográficas: centro, media, Huasteca y Altiplano. Exhibe una representación de la flora, la  fauna y la gastronomía de las diversas regiones; un telar para la elaboración de rebozos de seda, cajas taraceadas, jaranas y sombreros; ollas de barro bruñido, máscaras de madera, artículos de palma; textiles, como el quechquémetl, la flor de xotol o flor de maguey, y muebles de fibras naturales.

El baúl de Colima presenta arte y artesanías, como la obra Rangeliana, cerámica de Occidente, sombrero colimote, las máscaras de Suchitlán, juegos, juguetes y trajes tradicionales. Se representa La petatera y Las cabalgatas de Villa de Álvarez, las Salinas de Cuyutlán, los Chayacates de Ixtlahuacán, la cascada el Salto de Minatitlán, las playas de Manzanillo, de Tecomán y de Armería, y el paisaje de los Volcanes de Colima.

También se exponen la fauna y la flora, los antojitos y bebidas típicas, como el ponche, pan y café de Comala, el bate, el tejuino, las paletas de la Villa, el pozole seco y las tostadas. Mientras que el baúl de Tabasco está tejido con lirio acuático, espadañal y fibras naturales que se encuentran en los pantanos de dicha entidad.

Edith Rangel, secretaria ejecutiva de Fondos de Apoyo de Alas y Raíces, comentó que en otros baúles, como el de Sonora, se podrá apreciar la joyería tradicional hecha con semillas por parte de los seris; y en el de Chihuahua se incluyó ropa de los menonitas. “Los niños consideraron a todo mundo, tienen una visión más incluyente que nosotros -los adultos-, consideramos que este trabajo fue un ejercicio de inclusión”, apuntó.

En tanto, Susana Ríos comentó que los niños dieron las ideas y trabajaron la elaboración de los baúles con el apoyo de artistas plásticos y artesanos. “Fue interesante ver cómo estos profesionales plasmaron las ideas que los niños les habían transmitido. Los niños participaron en un proceso de diálogo, de discusión, de intercambio de ideas y eso en sí mismo es valioso”.

Esta muestra, dijo Ríos Szalay, incluye participación en muchos aspectos: la imaginación, creatividad, la buena voluntad, el entusiasmo de chicos y grandes. “Estamos muy contentos de que la muestra ahora se presente en su totalidad en un solo espacio. Durante la exhibición en el Metro el público hizo comentarios positivos y dijo que había cosas que no conocían, por lo que es una buena manera de ver la cultura de otras entidades.

“Pienso que sería interesante para el público llegar y descubrir cosas que no se hubieran imaginado, hay cosas que son previsibles, porque son parte de la imagen que tenemos de cada estado”, abundó.

Susana Ríos agregó que los niños de las distintas entidades tomaron en cuenta sus tradiciones. “Los niños pusieron sobre la mesa sus tradiciones artesanales, fiestas populares, musicales; eso es una constante que en cierta forma puede justificarse, porque la invitación fue presentar lo que hace distintivo a un estado de los otros”.

Destacó que la muestra puede ser una experiencia interesante para los espectadores, quienes podrán ver cómo los niños tienen presentes sus juegos, música, danza, artesanías; que aprecian su cultura y están orgullosos de ella.

“Invito a la gente que visite y vea la muestra donde se manifiesta el pensamiento y el sentir de la creatividad de los niños y niñas de México; se encontrarán sorpresas. Creo que es emotivo ver cómo los niños se apropiaron de este proyecto para expresarse como niños orgullosos de su país, estado, comunidad o pueblo”.

Por su parte, Edith Rangel sintetizó en dos puntos la exposición: Uno, que los baúles reflejan la diversidad cultural del país con las que el público se puede asombrar, pues hay diferencias grandes entre el norte, el centro y el sur. Dos, los niños se reconocen como herederos de patrimonio, como La danza de los viejitos, la Mariposa monarca, de los elementos naturales y culturales que tienen que ver hasta con los deportes.

“Con la muestra se refleja al patrimonio cultural, una diversidad que se hereda y construye todos los días, mismas que los niños van transformando todos los días. Visitar la exposición es visitar el país, cada baúl es una pequeña embajada de las 32 entidades federativas”, puntualizó Edith Rangel.

Basándose en la geografía, paisajes, historia, costumbres, fiestas, tradiciones populares, vestimenta, lenguas indígenas, artesanías, música y bailes de la entidad, los niños crearon la muestra Baúles con Alas y Raíces. Tesoros de los niños y niñas de México.

El montaje será inaugurado el jueves 22 de mayo a las 11:00 horas en el Museo Nacional de Culturas Populares, ubicado en avenida Miguel Hidalgo 289, colonia Del Carmen, delegación Coyoacán. En el acto se presentará al Grupo Infantil de Tamborileros de San Pedro y San Marcos, del poblado Guaytalpa de Nacajuca, del estado de Tabasco; y al Trío Florecitas, que viene desde San Felipe Orizatlán, en Hidalgo.

Fuente: (CONACULTA)