En 22 años de carrera deportiva, Everardo suma más de 80 medallas, la primera, en una competencia internacional y la obtuvo en los Vigésimos Juegos Centroamericanos y del Caribe, celebrados en Cartagena de Indias, Colombia, en 2006, dónde logró medalla de oro en la prueba de C1 1000m y medalla de plata en la prueba C1 500m

Ciudad de México, a 27 de junio de 2018 (CONADE).- A lo largo de 22 años de practicar el canotaje, el atleta michoacano José Everardo Cristóbal Quirino, ha acumulado más experiencia que ningún otro en esa disciplina, su carta fuerte para los Juegos Centroamericanos y del Caribe Barranquilla 2018.

“Serían mis cuartos Juegos Centroamericanos y pues  a lo mejor podrían ser mis últimos Juegos y la meta es llegar a Tokio”, expresó.

Everardo participó en los Juegos Centroamericanos de Cartagena, Colombia en 2006; Mayagüez, Puerto Rico en 2010 y en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 y de Londres 2012.

También participó en el Campeonato Mundial de Hungría 2006, los Juegos Panamericanos de Brasil 2007, y el Campeonato Panamericano Canadá 2008, y ahora se declara listo para los Juegos Centroamericanos de Barranquilla 2018, que marcan el inicio del ciclo olímpico rumbo a Tokio 2020.

En 22 años de carrera deportiva, Everardo suma más de 80 medallas, la primera, en una competencia internacional y la obtuvo en los Vigésimos Juegos Centroamericanos y del Caribe, celebrados en Cartagena de Indias, Colombia, en 2006, dónde logró medalla de oro en la prueba de C1 1000m y medalla de plata en la prueba C1 500m.

Acostumbrado a ser el mejor, siempre ganar medallas, dijo que su objetivo para Barranquilla es la medalla de oro, en C1 1000m.

“Yo espero lograr el objetivo que es ganar el oro, mis compañeros integran una generación muy buena, igual de canoa, Ada Ibarra va muy bien preparada y es parte de una generación nueva, pero viene muy fuerte, yo creo que hay muchísimo material para bastantes años en canotaje”, comentó.

Con 31 años de edad y 22 de practicar el canotaje, Everardo dijo que se siente muy bien físicamente, “ya no soy el de 19 años, entreno con un poco más de experiencia y eso me ha ayudado mucho, la experiencia”.

El atleta, originario de la Isla de Pátzcuaro, en Michoacán, sabe que no es el mismo de 19 años de edad, pero hoy conoce mejor sus fortalezas, su experiencia acumulada, que lo llevarán a su nuevo reto: los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.