El Pana lo parecía, era, se sentía torero. Catón le escribió: “Yo quiero mucho a ese señor. No sólo es torero: lo parece.”

Por Jaime Oaxaca

¡Para ser torero hay que parecerlo! Frase acuñada por uno de los diestros más elegantes que ha dado el mundo taurino: Rodolfo Gaona.

El Pana lo parecía, era, se sentía torero. Catón le escribió: “Yo quiero mucho a ese señor. No sólo es torero: lo parece.”

La palabra torero con el diestro apizaquense, además de sustantivo era adjetivo, porque Rodolfo siempre se vio muy torero.

Un poco antes de aquel mano a mano en la plaza México con Morante de la Puebla en enero de 2008, encontré al sevillano en una barrera de sombra. Le pregunté porque iba a reaparecer alternando con El Pana. -Porque se siente torero, respondió.

He visto algunos coletas que usan chamarras y gorras de equipos de fútbol americano o béisbol, dan la impresión que les causa pena ser toreros, en lugar de sentirse orgullosos de su profesión pareciera que les da vergüenza.

Rodolfo Rodríguez El Pana era todo lo contrario, se ufanaba de ser torero. Como prueba están las veces que llegó en calesa a la plaza México. Desde el hotel en que se hospedaba hasta el patio de cuadrillas de la plaza más grande del mundo, cruzando por eje viales.

Nadie se ha atrevido a llegar en una calesa a la plaza México. Rodolfo lo hizo en 1978, cuando tomó la alternativa; en enero de 2007 en la supuesta despedida y al menos un par de veces más.

Nadie se ha atrevido nuevamente, no debe ser sencillo ser el centro de atracción, eso de pasear en calesa es privilegio de unos cuantos: majos, jarifos, soberbios, únicos, toreros.

Te vamos a extrañar Brujo. Es que para ser torero hay que parecerlo. 

 
Fotos: (Internet)