Reportero Azteca 21

Ciudad de México.- 10 de Noviembre de 2015.- ¿Sabes cómo germina un árbol de cacao en la selva?, ¿cómo llegó de México a Europa? y ¿qué delicia de los dioses se produce con este grano? Si la respuesta a alguna de las tres preguntas es no, sumérgete en las páginas del libro El cacaotero cuentero. Las aventuras de un árbol prodigioso.

En él se reúne una serie de tres cuentos que por medio de divertidas y entretenidas aventuras narran la historia del cacao en tres épocas importantes: la prehispánica, la colonial y la actual.

Las magníficas narraciones, dirigidas especialmente al público infantil, fueron presentadas en el Museo de Arte Popular mediante una dramatización y reforzadas con un documental que complementa al libro de cuentos.

La obra de teatro fue escenificada por la actriz y autora del libro Alejandra Díaz de Cossío, quien narró los tres cuentos que dan vida al volumen, ilustrándolos con pequeñas escenografías hechas de papel, cartón y tela.

La importancia del cacao es notable, ya que no sólo es un delicioso alimento que nos ha dado uno de los postres más consumidos en el mundo: el chocolate, sino que es también un poderoso alimento con propiedades benéficas para la salud de quienes lo consumen, que van desde lo digestivo, afrodisiaco, energizante y tónico, pero principalmente, estimulante del sistema nervioso.

En la puesta en escena el personaje principal es Guku, una comerciante y viajera quien, además, es cuentera. Con mucho ingenio y haciendo reír en todo momento al público,Guku narró las tres historias.

En la primera se aborda una leyenda inspirada en un fragmento del Popol Vuh, una recopilación de narraciones míticas mayas, en el que se cuenta cómo se crea un árbol de cacao en la selva, así como la notable relevancia que tuvo esta planta en las antiguas culturas mesoamericanas.

El segundo de los cuentos da a conocer la llegada del cacao a Europa y la importancia que tuvo en esas sociedades no sólo como alimento, sino como remedio de enfermedades.

Luego, el tercer y último cuento, habla de la situación actual que se vive en las zonas productoras de cacao en el sur de México, donde la producción de este prodigioso alimento ha disminuido drásticamente.

Esta serie de cuentos forma parte de un proyecto en el que compañías como Frutos Mexicanose instituciones como el Centro Multidisciplinario e Innovación Tecnológica S.C(CMIT), trabajan día con día, especialmente en las regiones del sudeste de México, en una labor cultural y social que tiene por objetivo aumentar la decreciente producción de cacao --principalmente del Cacao criollo-- en estas regiones.

Así mismo, han capacitado a un buen número de campesinos en la producción de este producto, a fin de que se haga de manera sustentable y orgánica. El objetivo del proyecto se centra en recuperar la producción de cacao en México, que ha disminuido notablemente hasta llegar a un 0.56%, lo que resulta alarmante si se piensa en que México fue el primer país en producirlo.

Carlos Sandoval Miranda, uno de los principales colaboradores del proyecto, explicó al finalizar la presentación teatral del libro que se ha trabajado en zonas rurales de Tabasco y Chiapas, en lo que se conoce como el corredor mesoamericano, donde la recuperación de variedad de cacao en el país, así como la necesidad de expandir y dar a conocer esta especie es prioridad.

A través de un corto documental presentado como complemento al libro de cuentos, se explicó con detalle al público presente los objetivos y el desarrollo del proyecto y se dio a conocer que gracias a éste se ha logrado, entre otras cosas, el desarrollo de productos gourmet basados en cacao cien por ciento mexicano de buena calidad y que han involucrado a sus productores en toda la cadena productiva, desde la siembra hasta la venta de los productos en el mercado.

“El cacao es más que un alimento, es cultura, es una historia”, concluyó el ingeniero Carlos Sandoval Miranda.