"Yo sé que pasan por un momento difícil, no se puede luchar por algo que no se quiere, quiera a su pueblo ¡Comprométanse!", exhaltó el mandatario durante su discurso arrancando los aplausos de los presentes en el Auditorio Salvador Allende del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad de Guadalajara.

Guadalajara, Jalisco.- 7 de Diciembre de 2014.- Durante la alocución posterior al recibir el Galardón Corazón de León en Guadalajara, el presidente de Uruguay, José Mujica ofreció un extenso discurso en el que transmitió sus reflexiones acerca del valor de la vida, el amor y también la situación de violencia que viven los países latinoamericanos.

"Yo sé que pasan por un momento difícil, no se puede luchar por algo que no se quiere, quiera a su pueblo ¡Comprométanse!", exhaltó el mandatario durante su discurso arrancando los aplausos de los presentes en el Auditorio Salvador Allende del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad de Guadalajara.

El mandatario sudamericano remató el punto anterior con la frase: "No se puede luchar por algo que no se quiere" y convocó al pueblo mexicano a reconocer la historia nacional y a los héroes que forjaron la Patria.

Durante su visita a Guadalajara, la Feria Internacional del Libro y el Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades fueron resguardados por militares y personal de la embajada de Uruguay.

Minutos más tarde, él mismo renegaría de esos cercos de seguridad por los que tiene que pasar, porque dice que “hemos heredado cosas de la monarquía”.

Sin leer ningún discurso, José Mujica fue de la economía a la solidaridad, del crecimiento y desarrollo al amor y el rescate por la humanidad. Lo que hizo “Pepe” fue engalanar con anécdotas sus ideales, y dejar claro que el poder y la dignidad pueden convivir en una persona.

De profesión, José Mujica es un floricultor que militó en su juventud en Movimientos de Liberación Nacional, fue preso político y fiel a sus convicciones, pero sintió un peso enorme cuando los oradores en la entrega de la Presea Corazón de León, lo comparaban con el extinto y derrocado presidente chileno, Salvador Allende.

Por eso, lo primero que dijo fue "yo veo en el aplauso y el calor una cosa que no soy yo, es la necesidad de esperanza, de creer en algo, de creer en ustedes. Para vivir hay que creer en algo, cuando muchas cosas se nos derrumban, cuando muchas cosas se tambalean, y a mí me agarran como pretexto como esa esperanza que ustedes necesitan para vivir".

"En este mundo no hay cabida para los parásitos, se debe de ser colectivo, comprometerse con los demás", pronunció Mujica más adelante en su discurso.

El mandatario uruguayo que se hizo famoso por trasladarse en un “vochito” y darle limosna a los pobres, habló también de su modo de vida: "no necesito más de lo que necesita mi pueblo para vivir".

También agradeció a México por dar asilo a los exiliados uruguayos durante la dictadura, por apoyar la Revolución cubana y por resistir a los múltiples intentos de intromisiones por parte de otros países.

La participación de José Mujica al micrófono fue interrumpida en varias ocasiones por los aplausos, y en ocasiones risas, por parte del público presente.

Fuente: (informador.com.mx)