El ex-secretario de Salud enfatizó además que el conocimiento es hoy, quizá más que nunca, fundamental para el desarrollo, para la construcción de una sociedad más libre, más soberana, democrática y solvente

Ciudad de México.- 20 de Enero de 2012.- El desarrollo del país pasa por el conocimiento, por la ciencia y la tecnología, manifestó Juan Ramón de la Fuente, retomando la postura en que ha insistido la Academia Mexicana de Ciencias (AMC) y es algo que en este año electoral los candidatos a la presidencia no pueden soslayar, mencionó.
Al término de la mesa redonda “Qué hacemos con la ciencia… y con las humanidades”, en el segundo día de la Reunión General de la AMC “Ciencia y Humanismo”, el ex rector de la UNAM sugirió a los candidatos a la presidencia, cuando se formalice su designación, “que escuchen a la Academia y que lean el documento que ha elaborado para el crecimiento nacional a través de la ciencia y educación (“El único camino hacia el desarrollo de México pasa por el conocimiento”).

“En este documento los candidatos encontrarán muchos aspectos que van a enriquecer sus propias perspectivas de gobierno, así como darle a las ciencias, la tecnología y humanidades el lugar que no se le ha dado y que explica buena parte de los rezagos del país”.

El ex secretario de Salud enfatizó además que el conocimiento es hoy, quizá más que nunca, fundamental para el desarrollo, para la construcción de una sociedad más libre, más soberana, democrática y solvente, sobre la base inobjetable de la soberanía intelectual de todos.

“Sólo una sociedad intelectualmente soberana puede evitar caer en manos de la plutocracia, se pierda en la burocracia y, lo que es peor, la mercadocracia”. En este sentido, dijo que la AMC se mueve en tiempo y forma, con una propuesta que puede ser discutida y enriquecida, pero que debe llegar a la clase política con el objetivo de que la ciencia, cultura, humanidades y tecnología estén en la agenda nacional.

“Ya veremos quiénes lo toman en cuenta y quiénes no, éste es un documento base para el debate, más allá de la retórica, con bases y documentos, lo demás es puro bla, bla, bla”.

Porque estos temas, principalmente la ciencia y tecnología, son, añadió, asuntos históricamente marginados: “recientemente leí una declaración del presidente Calderón que reconoció que la ciencia se había quedado rezagada durante su gobierno. El problema es que ya son varios gobiernos”.

Si el desarrollo del país, insistió, no pasa por el conocimiento y lo tomamos como premisa fundamental en nuestros esquemas de planeación al futuro, seguiremos igual, así como vamos… “Y somos muchos los que pensamos que no vamos bien y una gran posibilidad de que cambie está en que se escuche a la Academia y sus miembros, sus puntos de vista, casi todos ellos lo hacen de manera desinteresada y rigurosa, con estudios que llevan años de elaboración”.

MESA. Previamente, durante la mesa “Qué hacemos con la ciencia...”, De la Fuente moderó el acto donde participaron la filósofa  e investigadora emérita de la UNAM Juliana González, así como Adolfo Martínez Palomo, especialista del Cinvestav, y el físico y presidente de la AMC, Arturo Menchaca.

Ahí, los académicos enfatizaron la necesidad de reducir la brecha en que se bifurca a la ciencia y a las humanidades en apartados diferentes, así como todas las disciplinas de éstas entre sí por igual.

Para Martínez Palomo, la clave está en la actividad multidisciplinaria, donde intervengan varias ramas del conocimiento para resolver problemas concretos. “Ciencias y humanidades no deben verse como el hermano pequeño de cada una, sino como complementarios”.

Los científicos y la filósofa coincidieron en que una ciencia sin humanismo no nos va a llevar a nada.

Fuente: (cronica.com.mx/Isaac Torres Cruz)