Reportero Azteca 21

Además de su papel de superhéroe en el cine, Jessica Alba tiene un papel nuevo como Súper Mamá, luchando contra las sustancias tóxicas y protegiendo a nuestros hijos. Esta semana, la actriz, modelo y

mamá viajó a Washington, D.C. para prestar unir su nombre a una causa sumamente importante para la salud pública: reducir las sustancias químicas peligrosas mediante una reforma a la Ley de Control de Sustancias Tóxicas (TSCA).

Ella ha dado su apoyo a una campaña conocida como “Safer Chemicals, Healthy Families (Quimicos Sanos, Familias Sanas),” propulsada por una coalición de grupos de salud, organizaciones ambientales, médicos, padres y negocios por todo el país que quieren un futuro más sano y seguro. La Onda Verde del NRDC es miembro de esta amplia coalición para pasar efectivas políticas federales que nos protejan de los productos químicos tóxicos.

En una de sus recientes películas, “Los 4 Fantásticos” (“Fantastic Four” en inglés), Jessica Alba desempeñó el papel de Sue Storm Richards, una de un cuarteto de superhéroes quien tiene la capacidad de crear un campo de fuerza para protegerse de las balas, los láseres y otras armas. Pero incluso un superhéroe con un campo de fuerza no sería capaz de evitar ser expuesto a cientos de productos químicos tóxicos de las cuales la mayoría no han sido probados y no son reglamentados por el gobierno.

Por ejemplo, esta semana se publicó un informe que concluyó que los retardantes de llama, sustancias que se sospechan causan cáncer, se encuentran en numerosos productos en el hogar, incluyendo las almohadas de bebes y sillas de auto para infantes y niños. Es probable que hasta Sue Storm y su familia estarían expuestos a una gran cantidad de retardantes de llama alrededor de su hogar sobre todo porque la superpotencia de su hermano Johnny es la capacidad de estallar en llamas a cualquier momento (“Flame on!”).

Los retardantes de llama son sólo una clase de sustancias químicas que se encuentran habitualmente en nuestros cuerpos. Muchos de estos se han asociado en estudios científicos con una serie de enfermedades como el cáncer, las discapacidades del desarrollo, los defectos congénitos y otros daños reproductivos. Esa exposición a los productos químicos tóxicos, que incluye exposiciones que se han identificado en las mujeres embarazadas y los bebés, junto con la falta de restricciones sobre el uso de esas sustancias químicas, ha llevado a organizaciones médicas y científicas – incluyendo la Academia Americana de Pediatría, la Asociación Médica Estadounidense (AMA), la Asociación Americana de Enfermeras y la Asociación Americana de Salud Pública – a llamar a que el Congreso actúe para reformar la Ley de Control de Sustancias Tóxicas (TSCA) para proteger al público.

Yo soy médica y madre, y justo como Sue Storm y Jessica Alba, mis conocimientos médicos no son suficientes para proteger a mi hija de la exposición a sustancias tóxicas. Jessica Alba con sus propios poder de celebridad (“Star Power” como lo llamamos en inglés) tampoco lo puede hacer sin que el gobierno nos ayude.

En este cuento el villano es la industria química, quien con su poder, en particular en Washington D.C., puede influenciar las decisiones de políticos y las agencias gubernamentales todos los días. Hasta ahora, este súper-poder de la industria ha logrado bloquear la reforma de TSCA, y ponernos a todos en riesgo.

Así que espero que ahora uniendo fuerzas con Jessica Alba logremos despertar la conciencia sobre este sumamente grave problema y lograr que los políticos se enfrenten a la industria química y nos protejan a nosotros. Agradezco mucho el esfuerzo de Jessica Alba y espero que ella inspire a otros a levantar sus voces y hacer sus propias contribuciones al esfuerzo. ¡Eso sería fantástico!