Conocedor desde hace 25 años de múltiples geografías y culturas originarias de México, colabora actualmente con artistas indígenas wixarika

Ciudad de Mexico.- 2 de Diciembre de 2017.- Un hecho irrefutable para el compositor estadounidense Philip Glass es que el mundo actual puede calificarse como desordenado. Es claro, comentó durante la presentación en el Museo Nacional de Antropología (MNA) de su libro autobiográfico Palabras sin música, que alrededor del orbe hay sociedades y países quizá más divididos ahora que hace un par de generaciones.

Si bien, dijo, derivado de este mismo desorden en México, Estados Unidos y muchas otras naciones existe un “fuerte menosprecio hacia las raíces culturales y las comunidades indígenas”, para el nacido hace ocho décadas en Baltimore, Maryland, son justamente los grupos originarios y sus saberes quienes pueden remediar o incluso ‘curar’ el caos imperante.

En este sentido, el compositor se dijo complacido de que sus memorias, publicadas en 2016 en su idioma natal y traducidas ahora al español por Malpaso Ediciones, fuesen dadas a conocer en el MNA, un recinto al cual calificó como el lugar perfecto para presentar su obra.

“¿Qué otro lugar para hacerlo sino en este templo de la antropología?”, destacó Glass, artífice de más de veinte óperas, múltiples conciertos para piano, violín y otros instrumentos, así como de once sinfonías entre las que sobresale la No. 7 o Sinfonía Tolteca, de 2008.

La presentación del texto contó con los comentarios de Antonio Saborit, director del MNA; del académico Jesús Silva-Herzog Márquez y de los escritores Víctor Sánchez y Pablo Espinosa, quienes coincidieron en que un gran valor del volumen es que resulta cautivante no sólo para los melómanos, sino también para los amantes de la literatura de viajes —dado que Glass ha recorrido a fondo países como México, Australia, Francia, India y regiones enteras del continente africano—, del cine o las letras en su más amplia expresión.

“Si uno quiere saber quién es Philip Glass, basta con ir al internet y hallar todo tipo de información, pero si uno realmente se interesa en conocer el viaje de Philip por su vida y su vocación, Música sin palabras es una bitácora de consulta esencial”, declaró Saborit.

Del mismo modo, el titular del MNA señaló que las memorias permiten conocer lo mucho que temas como la formación musical han cambiado desde la época en que Glass estudió en la Juilliard School y fue alumno en París de la pianista Nadia Boulanger (1887-1979), hasta el día de hoy, cuando se tienen disciplinas como la etnomusicología, “inexistente hace cinco décadas y ahora indispensable para cualquier músico, cuya formación debe necesariamente estar abierta a todas las sonoridades del mundo”.

Los panelistas también encomiaron que el autor dedicase líneas a rememorar las críticas que tuvo hacia los años 70, cuando dio a conocer el estilo minimalista dentro del cual se le incluyó —y que prefiere llamar “música con estructuras repetitivas”—, así como episodios fuera del ámbito musical, como las dos décadas previas a su despunte mediático, durante las cuales tuvo que ejercer oficios como el de plomero o taxista.

Además de otorgarle un sustento durante sus años más difíciles, Víctor Sánchez refirió que esas ocupaciones dieron al músico algunas anécdotas fortuitas. Citó como ejemplo la ocasión en que el cineasta Martin Scorsese, cuyo filme Kundun contó con la colaboración de Glass, preguntó a este último si había visto su película Taxi Driver, a lo que el pianista contestó que tras conducir un taxi por casi nueve años, “ver una película acerca de un taxista era lo último que deseaba hacer”.

Finalmente, Philip Glass se declaró optimista respecto a la situación social de la actualidad, pues “es en tiempos difíciles cuando la creatividad, no únicamente musical, despunta y se fortalece”, concluyó.

Cabe destacar que además de presentar sus memorias, la agenda en México del nominado a tres premios Oscar y ganador de un Globo de Oro por la banda sonora de El show de Truman, ofrecerá dos conciertos dentro de la serie titulada El espíritu de la tierra, en los que estará acompañado de los músicos wixarika Daniel y Erasmo Medina; se realizarán los días 2 y 5 de diciembre en la Universidad del Claustro de Sor Juana.

(INAH)