La belleza del cuerpo en movimiento fue refrendada en la Gala de estrellas del ballet. Elisa y amigos 2018, que se presentó con éxito en el marco del Festival Danzatlán la noche del viernes en la Sala Principal del Palacio de Bellas Artes.

En esta nueva edición de la gala, que ya se ha vuelto una tradición en la ciudad de México desde hace seis años, la bailarina mexicana Elisa Carrillo estuvo acompañada de renombradas figuras de la danza clásica de diversas nacionalidades y de algunas de las compañías de ballet más importantes del mundo, como el American Ballet Theatre, el Teatro Mariinsky, el Staatsballett Berlin, y el Teatro Mikhailovsky.

El Presidente de la República, Enrique Peña Nieto y la secretaria de Cultura federal, María Cristina García Cepeda, estuvieron presentes en el recinto de mármol y durante el intermedio se reunieron con la primera bailarina del Staatsballett de Berlín, a quien felicitaron por el programa de este año.

Elisa Carrillo hizo su primera aparición en el escenario en un dueto, con la pieza contemporánea Vértigo, de Mauro Bigonzetti, que se caracterizó por llevar al extremo las posibilidades del cuerpo, manteniendo una gran expresividad.

Posteriormente lo hizo con otras dos coreografías contemporáneas: La creación, obra maestra basada en la mítica obra de Haydn, de Uwe Scholtz y White Darkness, de Nacho Duato, director del Staatsbalett Berlin.

En esta ocasión, las interpretaciones masculinas se llevaron la noche con ejecuciones que destacaron por su limpieza técnica, sensibilidad y fuerza escénica. Fue el caso de los bailarines Joseph Gatti, Daniil Simkin y Marcelo Gomes que provocaron expresiones de asombro en la audiencia con espectaculares saltos y piruetas. 

El bailarín brasileño Marcelo Gomes mostró su coreografía Paganini con la presencia del músico invitado Luis Antonio Vital, violinista de la Orquesta Sinfónica del estado de México, mientras que Daniil Simkin protagonizó un “tour de force” en el solo Les Bourgeois.

También sobresalieron las interpretaciones de las bailarinas Liudmila Konovalova, Maia Makhateli y Olesya Novikova, quienes hicieron gala de la técnica de la escuela rusa de ballet.

El ballet clásico estuvo representado con el pas de deux Satanella del ballet El carnaval de Venecia, un número de Romeo y Julieta, el pas de deux de El Cisne Negro y el pas de deux del ballet El Quijote.

La obra más impactante, ante su dramatismo, y que marcó el cierre del espectáculo fue el estreno en México de White Darkness, a cargo de los primeros bailarines y solistas del Staatsbalett Berlin,  en la que el coreógrafo Nacho Duarto ofrece una reflexión abierta sobre el mundo de las drogas y el efecto que éstas pueden ejercer en nuestras vidas.

Fuente: (CONACULTA)