“Fue un año de intensa actividad. A pesar de los problemas por los que atravesó el país, logramos ofrecer al público una actividad que nos alimenta espiritualmente. La convivencia con el arte y con la música nos da un alivio”, afirmó la directora artística de la Ópera de Bellas Artes, Lourdes Ambriz, al realizar un balance sobre las actividades realizadas durante el presente año.

Ciudad de México.- 31 de Diciembre de 2017.- Para la Ópera de Bellas Artes, 2017 fue un buen año, pues, además de interpretar títulos que forman parte del repertorio habitual, incorporó nuevos y recuperó otros que habían estado ausentes de la programación. Asimismo, contó con la presencia de cantantes mexicanos y extranjeros de primer nivel.

“Fue un año de intensa actividad. A pesar de los problemas por los que atravesó el país, logramos ofrecer al público una actividad que nos alimenta espiritualmente. La convivencia con el arte y con la música nos da un alivio”, afirmó la directora artística de la Ópera de Bellas Artes, Lourdes Ambriz, al realizar un balance sobre las actividades realizadas durante el presente año.

Las representaciones operísticas de 2017 abrieron con Lucia di Lammermoor de Gaetano Donizetti, una de las nuevas producciones de la Ópera de Bellas Artes.

“Fue un proyecto muy exitoso con un alto nivel artístico desde la puesta en escena. Contó con la producción creada en el Teatro del Bicentenario de León, Guanajuato, y que, orgullosamente, presentamos como una forma para que los estados también tengan presencia en el Palacio de Bellas Artes y no solo que las obras de la Ópera de Bellas Artes salgan al interior de la República. De esta manera, el público de la Ciudad de México reconoce las óperas de gran calidad que se hacen en otros lugares”.

Lucia di Lammermoor contó con la dirección escénica de Enrique Singer y la participación estelar de Ramón Vargas como Edgardo y de la soprano rusa Irina Dubrovskaya como Lucia.

“Una efeméride que no podíamos dejar pasar fue el homenaje a Claudio Monteverdi, que se realizó en el marco del Festival del Centro Histórico con la obra Orfeo en concierto con la Orquesta y Coro del Teatro de Bellas Artes y la participación de Guido Maria Guida en la dirección musical”, explicó la titular de la Ópera de Bellas Artes sobre esta actividad realizada en marzo.

En abril se llevó a cabo otra nueva producción: Gianni Schicchi de Giacomo Puccini, obra que se presentó en la explanada del Palacio de Bellas Artes. Contó con la dirección de escena de Federico Figueroa y la concertadora de Allen Vladimir Gómez, así como la participación de integrantes del Estudio de la Ópera de Bellas Artes y la Orquesta Sinfónica de Zapopan.

El mes siguiente se escenificó por primera vez, después de 23 años de ausencia, Così fan tutte de Wolfgang Amadeus Mozart, con una nueva producción que contó con la dirección escénica de Mauricio García Lozano y la interpretación de la soprano italiana Silvia Dalla Benetta como Fiordiligi, el barítono Jesús Suaste en el rol de don Alfonso, la mezzosoprano Isabel Stüber Malagamba (beneficiaria del Estudio de la Ópera de Bellas Artes) como Dorabella, la soprano Patricia Santos en el papel de Despina, Orlando Pineda como Ferrando y Armando Piña como Guglielmo.

Turandot de Puccini es una de las producciones ya existentes, pero con gran aceptación del público. En esta ocasión destacó la participación de Enrique Patrón de Rueda como director concertador y la de la soprano María Katzarava en el papel de Liù. “Verdaderamente fue extraordinaria, muy espectacular. Ella dio muestra de un altísimo nivel internacional con una técnica depuradísima y un canto fabuloso que nos dejó a todos impresionados, muy arrebatados”.

El primer semestre de 2017 cerró con la Misa solemne de Ludwig van Beethoven, con la Orquesta del Teatro de Bellas Artes, dirigida por el maestro Srba Dinić, y el Coro del Teatro de Bellas Artes, bajo la batuta de Pablo Varela.

Con La fanciulla del West de Puccini abrió la Ópera de Bellas Artes sus actividades del segundo semestre del año. Con solo una función en 1920 en nuestro país, fue escenificada casi un siglo después por Sergio Vela como director de escena y Luiz Fernando Malheiro como director musical. Participaron también la soprano Ángeles Blancas en el papel de Minnie y el barítono Jorge Lagunes –en su regreso a México– como Jack Rance, además de la presentación del tenor vasco Andeka Gorrotxategui.

Uno de los puntos más altos de la programación y de la temporada de este año fue Otello de Giuseppe Verdi, basada en la magna obra de William Shakespeare. “Se trata de una de las obras mayores del repertorio operístico universal, ausente por muchos años en el Palacio de Bellas Artes. La última vez que se presentó fue en 1981 con Plácido Domingo”.

En esta ocasión, el papel principal, Otello, fue interpretado por el tenor Kristian Benedikt, y el personaje de Desdémona, por la soprano rusa Elena Stikhina, finalista de Operalia en Guadalajara, Jalisco. En el rol de Iago estuvo el barítono italiano Giuseppe Altomare. “Los tres, extraordinarios cantantes”. La dirección concertadora fue de Srba Dinić, y la escénica, de Luis Miguel Lombana. La escenografía fue diseñada por Adrián Martínez Frausto.

Para cerrar 2017, se brindó la gala de fin de año San Petersburgo-Viena-París con la soprano Anabel de la Mora y la mezzosoprano Isabel Stüber Malagamba, acompañadas por la Orquesta del Teatro de Bellas Artes, bajo la batuta de Srba Dinić.

Ambriz agregó que otro logro de la instancia que dirige fue el apoyo otorgado al Estudio de la Ópera de Bellas Artes, proyecto materializado en colaboración con el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes que prepara a cantantes jóvenes en busca de ampliar sus horizontes y de consolidar una carrera internacional.

“En la Ópera los apoyamos afianzando su preparación y brindándoles la oportunidad de hacer prácticas profesionales de muy alto nivel. Cantantes como Patricia Santos y Juan Carlos Heredia están acumulando una serie de logros a nivel internacional, así como el bajo-barítono Alejandro López, quien estuvo una larga temporada en el Centre de Perfeccionament Plácido Domingo del Palau de les Arts Reina Sofía, en Valencia, España, y tuvo una participación en Otello”.

Asimismo, la Ópera de Bellas Artes ha apoyado al Concurso Nacional de Canto Carlo Morelli desde su creación en 1980. “Este año se realizó, además, la gala conmemorativa por su aniversario, donde participaron destacados artistas ganadores de anteriores ediciones del certamen”, finalizó.

Fuente: (inba.gob.mx/prensa)