La decisión se tomó durante la 11a Sesión del Comité lntergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial en Addis Abeba, Etiopía, realizada del 28 de noviembre al  2 de diciembre del año en curso. La inscripción  se logra después del voto positivo unánime de los 24 miembros  que actualmente conforman el Comité: Austria,  Chipre,  Turquía,  Armenia,  Bulgaria,  Hungría,  Colombia,  Cuba,   Guatemala, Santa Lucía, Afganistán, India, Mongolia, Filipinas, República de Corea, Congo, Costa de Marfil, Etiopía, Mauricio, Senegal, Zambia, Argelia, Líbano y Palestina.

Ciudad de México.- 1º de Diciembre de 2016.- Luego de un proceso de elaboración y evaluación de más de tres años y gracias a las gestiones realizadas por la Secretaría de Cultura del Gobierno de la República a través del lnstituto Nacional de Antropología e Historia y de la Asociación Nacional de Charros, AC, “La Charrería, tradición ecuestre en México” fue declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO, por sus siglas en inglés), lo que lo convierte en la octava manifestación viva de México que recibe esta distinción.

La decisión se tomó durante la 11a Sesión del Comité lntergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial en Addis Abeba, Etiopía, realizada del 28 de noviembre al  2 de diciembre del año en curso. La inscripción  se logra después del voto positivo unánime de los 24 miembros  que actualmente conforman el Comité: Austria,  Chipre,  Turquía,  Armenia,  Bulgaria,  Hungría,  Colombia,  Cuba,   Guatemala, Santa Lucía, Afganistán, India, Mongolia, Filipinas, República de Corea, Congo, Costa de Marfil, Etiopía, Mauricio, Senegal, Zambia, Argelia, Líbano y Palestina.

El expediente, resultado de una amplia investigación documental y de campo, describe a la charrería como una tradición ecuestre, cuyos orígenes se remontan al siglo XVI cuando, a raíz del establecimiento y auge de las haciendas ganaderas en el centro y norte de México, surge la necesidad de convivencia entre  los vaqueros de las diferentes fincas que se reunían para inventariar y marcar  el  ganado de cada propiedad, convirtiendo las faenas de campo en motivo de coexistencia y articulación social, siendo éste el origen de una escuela ecuestre mexicana que permitió manejar el ganado mientras se montaba a caballo y que se distinguía, entre otras cosas, por el uso de la silla de montar y la reata, utensilio esencial para lanzar al ganado.

Uno  de  los  documentos  más  importantes  que  integran  el  expediente  oficial presentado a la UNESCO, es el Plan de Salvaguardia, elaborado por la  Asociación Nacional de Charros, en conjunto con representantes de la  comunidad,  y  el  respaldo de los gobiernos de Jalisco, el Estado de México y la Ciudad de México, que incluye medidas como la creación de un Conservatorio  de  la  Charrería,  conformado  por diversas instancias gubernamentales, académicas y de la sociedad civil, como la misma Asociación Nacional de Charros, la Secretaria de Cultura, la Secretaria de Turismo, los institutos de investigaciones Históricas,  Estéticas  y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México, el Instituto Nacional de Antropología e Historia, la Federación Mexicana de Charrería, y los institutos mexicanos de la Juventud y para la Mujer.

De este modo culmina exitosamente el esfuerzo iniciado en marzo de 2013, con el envío a la UNESCO del expediente de “La Charrería, tradición ecuestre en México”, realizado a iniciativa de la Asociación Nacional de Charros, con la participación de los actores principales de la celebración identificados y diversas instituciones regionales (municipales, estatales y federales), vía la Dirección de Patrimonio Mundial del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), la Comisión Mexicana de Cooperación con la UNESCO (CONALMEX) y la Oficina de México ante la UNESCO.

Fuente: (INAH)