En el Palacio Nacional, donde se trabaja desde 2009, se han modelado espacios como los patios de Honores y Central, este último con sus corredores, la pintura mural de Diego Rivera, las escaleras del Patio Principal, de la Emperatriz y del Recinto a Don Benito Juárez, así como los tres Patios Marianos.

Ciudad de México.- 18 de Julio de 2016.- Con la implementación de la tecnología de escaneo láser 3D, en poco más de un lustro, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) ha integrado un acervo de 85 modelos tridimensionales del patrimonio arquitectónico arqueológico e histórico del país, cuyo propósito es generar una base de datos que sirva como referencia en proyectos de restauración, investigación y difusión de este tipo de bienes culturales.

La iniciativa es desarrollada a través del Laboratorio de Imagen y Análisis Dimensional, de la Coordinación Nacional de Monumentos Históricos (CNMH), a través del cual se contribuye al conocimiento científico y tecnológico en materia del patrimonio arquitectónico.

Ángel Mora, responsable de la Unidad de Apoyo Tecnológico para Monumentos Históricos de la CNMH, informó que el procesamiento de datos digitales permite conocer con mayor detalle un monumento, gracias a la recolección de millones de datos con los cuales se pueden realizar planimetrías, altimetrías, análisis estructurales, recorridos virtuales, entre otros procesos de medición en tiempo reducido, en comparación con otras técnicas.

Valeria Valero, directora de Apoyo Técnico de la CNMH, recordó que con la adquisición por parte del INAH del primer escáner láser, en 2009, se creó dicho laboratorio, con el objetivo de aprovechar esta herramienta y hacer un levantamiento arquitectónico tridimensional de los edificios del país, entre ellos los más emblemáticos y los que pudieran tener alguna afectación importante o que están en zonas de riesgo, para obtener pormenores del estado de conservación que guardan y tomar decisiones adecuadas para su intervención”.

La arquitecta expuso que la información obtenida puede converger en varios proyectos con distintos objetivos y temáticas, no sólo en el ámbito de la restauración sino también en la investigación y difusión del patrimonio arquitectónico; los modelos en tres dimensiones muestran cómo están conformadas las edificaciones, lo que también permite entender sus características, aunado a los recorridos virtuales que se pueden crear a partir de esta tecnología.

En 2014 y a partir de la convocatoria del programa Apoyos complementarios para el Fortalecimiento y Desarrollo de la Infraestructura Científica y Tecnológica, del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), la CNMH conformó un equipo de investigadores interesados en la aplicación de estas herramientas en proyectos de bienes inmuebles y muebles y arqueológicos e históricos.

Ángel Mora dijo que recientemente se hizo el registro tridimensional de sitios como Palacio Nacional, el Ex Convento del Desierto de los Leones, los ex conventos que están en las faldas del volcán Popocatépetl y la lápida del canónigo Miguel de Palomares, hallada hace unos meses frente a la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México.

En el Palacio Nacional, donde se trabaja desde 2009, se han modelado espacios como los patios de Honores y Central, este último con sus corredores, la pintura mural de Diego Rivera, las escaleras del Patio Principal, de la Emperatriz y del Recinto a Don Benito Juárez, así como los tres Patios Marianos.

“En colaboración con la Conservaduría de Palacio Nacional se hicieron los levantamientos con los cuales se han elaborado planos con información precisa de los espacios. En algunos momentos se encontraron algunos planos hechos con otros métodos de medición, pero que no coinciden con la realidad”.

También se ha documentado el Ex Convento del Desierto de los Leones, del que se tiene avance de alrededor de 60 por ciento en el registro superficial del conjunto, principalmente el templo y antiguo convento.

De la arquitectura militar, Ángel Mora indicó que se ha trabajado en edificaciones veracruzanas, como el fuerte de San Juan de Ulúa, la Batería de Antón Lizardo y, recientemente, el Baluarte de Santiago; además del Fuerte de San Felipe Bacalar, en Quintana Roo.

De edificaciones religiosas, en los últimos años se labora en los modelos de los 14 ex conventos del siglo XVI, localizados en las faldas del volcán Popocatépetl y cuentan con la declaratoria de Patrimonio Mundial de la UNESCO. Se tiene avance de 80 por ciento en seis conjuntos conventuales: Tochimilco y Calpan, en Puebla, y Atlatlauhcan, Tlayacapan, Ocuituco y Hueyapan, en Morelos.

De las zonas arqueológicas, se hizo el registro completo del Templo Mayor y Tlatelolco (Ciudad de México), y Las Yácatas (Michoacán); de forma parcial se ha hecho el levantamiento 3D de El Castillo y el Juego de Pelota, en Chichén Itzá (Yucatán) y Cacaxtla (Tlaxcala); y hace unos meses se trabajó, por medio de escaneo láser y fotogrametría digital, la lápida del canónigo Miguel de Palomares, hallada en abril pasado frente a la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México.

Otra tecnología con la que cuenta la CNMH es el escaneo por luz blanca que genera una malla triangulada con imagen autorrectificada donde la superficie presenta textura, “es una representación muy cercana a lo que es la realidad, a diferencia de la nube de puntos de un láser”, explicó Ángel Mora.

“Se han documentado cerca de 120 objetos culturales, entre ellos, algunos extraídos por arqueólogos subacuáticos en aguas abiertas. También se ha trabajado con la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía en el registro de piezas para el estudio milimétrico de deterioros”.

Valeria Valero resaltó que los modelos 3D han servido además en la tarea de difundir el patrimonio arquitectónico nacional, gracias a su carácter didáctico; en tres dimensiones muestran cómo están conformados los edificios y objetos, lo que permite darlos a conocer de manera sencilla.

“Asimismo, hemos creado recorridos virtuales. El uso de estas tecnologías ha sido muy interesante, es un gran salto en la manera de trabajar y llevar a cabo los proyectos de investigación, restauración y difusión”.

La arquitecta del INAH adelantó que el siguiente paso es avanzar hacia la realidad aumentada. En un primer momento será con fines de difusión, pero al combinar estas tecnologías: modelos en 3D con realidad aumentada, se tendrá un gran potencial no sólo en la difusión sino también en la investigación.

Recientemente, el INAH, a través de la CNMH, participó en el IV Taller Internacional de Investigación, Conservación y Puesta en Valor de Monumentos Arquitectónicos: preservación del patrimonio edificado, que se celebró en Lima, Perú.

En dicho encuentro, Ángel Mora dictó la conferencia Modelos en tercera dimensión de monumentos históricos y arqueológicos de México, elaborados mediante la tecnología de barrido láser. “Ahí pudimos apreciar el excelente nivel que tiene el INAH, en el manejo de esta tecnología con fines de preservación, conservación y difusión del patrimonio cultural”.

De esta reunión surgieron diversas propuestas de colaboración, una de ellas con el Ministerio de Cultura peruano para asesorar a sus investigadores en el uso del escáner láser.

Sobresale también lo expuesto en el taller por la Universidad de Rochester (Nueva York), sobre el empleo de los prototipos tridimensionales mediante modelos matemáticos para simular el comportamiento estructural en caso de sismicidad, o probar la resistencia de cierto inmueble agregando cargas virtuales para saber cuál es su comportamiento, lo que develaría qué parte del mismo reforzar o atender en caso de alguna contingencia.