La muestra, organizada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), aborda el arte académico y experimental de Parra, a través de 29 piezas (cinco óleos, diez dibujos a lápiz y 14 acuarelas) procedentes del Museo Regional de Michoacán, anterior sede de la exposición, y 39 (pinturas y diversos documentos) del Museo Nacional de Arte (MUNAL).

Zacatecas, México.- 15 de Julio de 2016.- El pintor Félix Parra (1845-1919) fue uno de los primeros artistas del siglo XIX, en realizar obras con temas históricos vinculados a la época de la Conquista, con lo que contribuyó a la identidad de la pintura nacional en un periodo en el que las artes y el país estaban en plena transformación tras la Guerra de Independencia.

El legado de este autor emblemático es revisado en el Museo de Guadalupe, en Zacatecas, donde se presenta la exposición Félix Parra, maestro de la Academia, integrada por 68 obras, entre óleos, acuarelas y dibujos a lápiz, correspondencia, fotografías y documentos personales.

La muestra, organizada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), aborda el arte académico y experimental de Parra, a través de 29 piezas (cinco óleos, diez dibujos a lápiz y 14 acuarelas) procedentes del Museo Regional de Michoacán, anterior sede de la exposición, y 39 (pinturas y diversos documentos) del Museo Nacional de Arte (MUNAL).

El pintor moreliano formó parte de la primera generación que vivió la restructuración de la Academia de San Carlos, que buscaba darle identidad propia a la pintura nacional. “Él aportó mucho a ese proceso al recuperar temas históricos que otros artistas de su época no abordaban, lo que lo ubicó en un lugar destacado en el devenir del arte mexicano, aunado a que fue un excelente retratista y paisajista, cuyo legado se puede apreciar en algunos de sus alumnos como Manuel Pastrana, Julio Ruelas, Germán Gedovius o Saturnino Herrán”, refirió Violeta Tavizón, subdirectora del Museo de Guadalupe.

En 1878, Félix Parra tuvo la oportunidad de ser uno de los primeros artistas en viajar pensionado por la Academia a Europa, y durante cinco años estuvo en Francia e Italia, donde adquirió una fuerte vena vanguardista.

“Ahí se nutrió de distintas corrientes como el simbolismo o el impresionismo, aunque se inclinó por el modernismo y el art nouveau, lo que se reflejó en el último periodo de su producción pictórica, en los albores del siglo XX. Dicho aprendizaje lo transmitió a su regreso a la Academia de San Carlos como maestro de dibujo de ornato, donde tuvo como alumnos a Diego Rivera, Gerardo Murillo Dr. Atl, Julio Ruelas y Manuel Pastrana, este último fue el primer director del Museo de Guadalupe, razón por la que se consideró pertinente mostrar la exposición en este recinto”.

Fue a sus 55 años de edad, al despuntar el siglo XX y después de la experiencia vivida en Europa, cuando el artista moreliano se inspiró en la tradición impresionista y modernista para la representación de paisajes semirrurales, urbano cosmopolitas y escenas costumbristas afrancesadas.

Sus múltiples trabajos a la acuarela, sueltos y luminosos, así como algunos estudios de un sinfín de objetos y sujetos oníricos, son el vivo ejemplo de que experimentaba tiempos de renovación artística, en rebeldía contra la rigurosa formación fincada en el dibujo científico de las academias de arte del siglo XIX.

Entre las piezas que presenta el Museo de Guadalupe, sobresalen El Cazador y Galileo en la Universidad de Padua demostrando las nuevas teorías astronómicas, obras más reconocidas de Félix Parra, considerado el mejor pintor académico de Michoacán en la transición del siglo XIX al XX.

El Cazador (1871), óleo sobre tela de gran formato, fue la primera obra con la que el artista ganó una Bienal de Pintura en la Escuela Nacional de Bellas Artes. Asimismo, se puede apreciar un autorretrato que el pintor hizo de su estudio, el retrato de una dama con vestimenta europea y 10 dibujos de desnudos masculinos a lápiz elaborados en la Academia de San Carlos.

Del acervo del MUNAL, figuran Retrato mortuorio de Félix Parra, obra realizada por el pintor capitalino Daniel del Valle (1867-1935), y Galileo en la Universidad de Padua demostrando las nuevas teorías astronómicas (1874), pieza de gran formato que en conjunto con Fray Bartolomé de las Casas (1875) y Escenas de la Conquista (1877) le generaron al artista un enorme prestigio nacional que gozó hasta su muerte, en 1919.

En los documentos que se exhiben están los nombramientos que recibió Parra como profesor de dibujo de ornato y decoración (1882) y de flora ornamental (1903) en la Antigua Academia de San Carlos, así como el otorgado por la Presidencia de la República en 1908, como dibujante en el Museo Nacional, en sustitución de José María Velasco.

También se exhibe una carta del arquitecto y restaurador mexicano Antonio Rivas Mercado, en agradecimiento por obsequiarle una acuarela en 1907; otra misiva del pintor Gerardo Murillo Dr. Atl y varias fotografías del cuerpo docente de la Escuela Nacional de Bellas Artes.

La muestra se estructura en cuatro núcleos temáticos: I. La etapa formativa. Del rigor académico a la consolidación nacional; II. Francia e Italia. Nuevas formas de mirar la pintura; III. El retorno a la jerarquía académica nacional, y IV. Visiones modernistas. Parra experimental, que relatan cada uno de los periodos vivenciales y estéticos por los que atravesó el artista a lo largo de su vida.

Félix Parra, maestro de la Academia permanecerá hasta septiembre próximo en el Museo de Guadalupe, ubicado en el municipio de Guadalupe, a 6 kilómetros de la ciudad de Zacatecas. Horario: martes a domingo de 9 a 18 horas. Costo de acceso: 55 pesos. Entrada gratuita a maestros, estudiantes y personas de la tercera edad con credencial del INAPAM. Los domingos el acceso es libre al público nacional con credencial oficial y extranjeros residentes con identificación vigente.

Fuente: (INAH)