Pocos libros documentan cómo era la relación entre los dos dirigentes militares indiscutidos de la Revolución Mexicana, Francisco Villa y Emiliano Zapata, como lo hace el volumen Nosotros los hombres ignorantes que hacemos la guerra. Correspondencia entre Francisco Villa y Emiliano Zapata, publicado por el Conaculta a través de la Dirección de Publicaciones.

El título muestra la correspondencia que los dos dirigentes sostuvieron durante el movimiento revolucionario y es ocasión propicia para recordar a Doroteo Arango, Francisco Villa, en el  133 aniversario de su natalicio que se cumple este 5 de junio.

La compilación la realizó Armando Ruiz Aguilar, quien señala que en los grandes movimientos armados o revolucionarios de la historia mundial, se detalla siempre a un primer grupo de principales dirigentes, de los que a la larga sólo se recuerda a algunos de ellos.

Sin lugar a dudas, continúa el historiador, en el imaginario nacional e incluso internacional, ocupan un lugar preponderante las figuras de los generales revolucionarios de extracción popular Emiliano Zapata y Francisco Villa.

Sus vidas y obras no sólo alimentan tanto las páginas académicas y de difusión de la historia, sino que también han enriquecido la literatura, las artes plásticas, la música y el cine.

Doroteo Arango, quien tomó el nombre de  Francisco Villa, nació en la pobreza y por tener que trabajar desde temprana edad para ayudar a sostener a su familia, se perdió de la educación primaria elemental de la época; aún más, tuvo que unirse a la banda de forajidos de Ignacio Parra, porque baleó a un hacendado que intentó violar a su hermana.

Por su inteligencia natural y aprendizaje de la geopolítica de los sitios por donde operaba, en los límites de Durango y Chihuahua, Villa desarrolló una gran destreza y un liderazgo que le ayudaron en su etapa de revolucionario.

En el volumen Armando Ruiz Aguilar señala que Villa tuvo la inteligencia para desarrollar su capacidad organizativa, lo cual le ayudó para conformar un bien pertrechado ejército –la División del Norte-, sin haber estudiado la carrera militar.

Por ello su biografía continúa siendo de gran interés para especialistas y público en general, pues conforme pasa el tiempo, aparecen nuevos estudios o testimonios orales que detallan cómo fue su vida.

En la actualidad, en el inconsciente colectivo –señala Armando Ruiz Aguilar-, muchos mexicanos apelamos a la presencia de los generales Villa y Zapata, en busca de la decencia política que nos permita tener esperanza de un mejor nivel de vida. Francisco Villa es recordado junto con Emiliano Zapata, como ningún otro héroe de la historia de ningún país.

JRA
Fuente: (CONACULTA)