Los tambores encendieron el interés de miles de fieles y las campanas de la Catedral  redoblaron. Una invitada especial era recibida: la Virgen de Zapopan. Apenas llegó a la Plaza de Armas, la gente se arremolinó contra las vallas al frente de la puerta del templo vestido de gala con dos banderas azul y blanco en sus torres.

Guadalajara, Jalisco.- 12 de octubre de 2013.- El centro de Guadalajara estaba vivo desde las 04:00 horas, un tiempo conocido como muerto por la inactividad de la mayoría. El barullo encontraba su razón dentro de la Catedral Metropolitana: la Virgen de Zapopan era despedida para iniciar su regreso a casa: la Basílica de Zapopan.

Pero cientos de personas ya se arremolinaban frente a Catedral, otros más seguían descansando. Banquetas, escaleras y plazas fueron utilizadas como una gran cama por los fieles; uno sobre otro buscaban la posición más cómoda para ganar energías y seguir a "La Generala".

Muchos se quedaron fuera del templo y exigían a los muchachos encargados del orden, que ocasionaban un ligero caos, que los dejaran entrar, pero negaban el paso a la atiborrada Catedral.

Adentro del templo, el arzobispo Juan Sandoval Íñiguez ofició la misa de despedida. Aún en la misa, las porras ya se escuchaban afuera donde el fervor era efervescente. Entre el aroma a incienso y las luces resplandecientes de la Catedral el ritual comenzó a las 05:00 horas, para terminar a las 06:15.

Por fin la imagen salió y provocando que las campanas redoblaran de nuevo durante media hora hasta que el carro alegórico que lleva a la imagen de la Virgen acompañada por el arzobispo Sandoval Íñiguez se alejó entre el mar de fieles; el contingente de danzantes, sacerdotes y grupos católicos se extiende hasta Avenida Ávila Camacho con destino a la Basílica de Zapopan.

Los tambores encendieron el interés de miles de fieles y las campanas de la Catedral  redoblaron. Una invitada especial era recibida: la Virgen de Zapopan. Apenas llegó a la Plaza de Armas, la gente se arremolinó contra las vallas al frente de la puerta del templo vestido de gala con dos banderas azul y blanco en sus torres.

Llegó entre aplausos, porras y cientos de miradas de personas en los alrededores. Después de un trayecto desde el Instituto Cultural Cabañas por la calle Morelos, llena de vallas y comerciantes, pasó la imagen.

Una de sus fieles, María de Jesús, olvidó la cantidad de veces que ha ido a saludar a “La Generala” en a la Catedral Metropolitana. Los lentes alcanzan a disimular las arrugas de su rostro, pero su sonrisa las delataba al hablar de quien ha encomendado su salud y la de su familia.

El anochecer marcó la entrada de la figura a la Catedral, una vez dentro, entre los miembros de órdenes religiosas, quienes no pararon de tomar fotografías, y la guardia del cardenal Francisco Robles Ortega, la imagen fue apostada al lado izquierdo del atrio a la vista de los fieles que por fin pudieron entrar.

Ceremonia religiosa


Al costado derecho del altar instalado al pie del Instituto Cultural Cabañas estaba la imagen de la Virgen de Zapopan, adorada y seguida por miles de personas durante su periplo por toda la ciudad y que hoy llegará a su Basílica.

Al frente de la imagen miles de personas escuchaban atentamente la misa dedicada a “La Generala”, invadiendo toda la explanada del Cabañas y parte de la calle Morelos, donde las bancas no fueron impedimento para seguir el ritual.

Fuente: (informador.com.mx)