El barroco, movimiento artístico, cultural y contestatario a la Reforma Protestante de Martín Lutero, surgió en Europa en el siglo XVII y poco tiempo después llegó a la Nueva España a través de las distintas órdenes monásticas que se encargaron de promover ese nuevo lenguaje plástico. A la provincia de Zacatecas —que perteneció al Nuevo Reino de Galicia— llegó con los frailes agustinos, franciscanos, dominicos y mercedarios, quienes impulsaron la corriente artística.

CDMX.- 23 de Septiembre de 2018.- Obras teatrales, cuentacuentos, conciertos, visitas teatralizadas, talleres, gastronomía y un ciclo de conferencias se desplegarán durante seis días, en el 17° Festival Barroco de Guadalupe, en Zacatecas, la gran fiesta del barroco mexicano que busca romper con el paradigma del museo-templo y acercar al gran público, la cultura barroca que permeó en la arquitectura, la pintura, la música, la retablística y gastronomía del siglo XVIII.

Este año tendrá lugar del 25 al 30 de septiembre, como ya es tradición, en el Museo de Guadalupe, considerado joya de la arquitectura novohispana; presentará más de 70 actividades entre las que destaca el concierto de clausura del flautista mexicano Horacio Franco, cofundador del festival y quien en 2018 celebra 40 años de carrera artística con la Capella Barroca, se dio a conocer en la Ciudad de México, en rueda de prensa realizada en el Museo Nacional de Historia, Castillo de Chapultepec.

El Festival Barroco de Guadalupe Zacatecas inició en 2002 con un promedio de 150 espectadores, hoy espera cerca de siete mil visitantes para disfrutar de actividades dirigidas a todas las edades, dijo el director del Centro INAH Zacatecas, Carlos Augusto Torres Pérez, y recordó que el evento tiene como finalidad acercar al gran público las expresiones artísticas del barroco.

El barroco, movimiento artístico, cultural y contestatario a la Reforma Protestante de Martín Lutero, surgió en Europa en el siglo XVII y poco tiempo después llegó a la Nueva España a través de las distintas órdenes monásticas que se encargaron de promover ese nuevo lenguaje plástico. A la provincia de Zacatecas —que perteneció al Nuevo Reino de Galicia— llegó con los frailes agustinos, franciscanos, dominicos y mercedarios, quienes impulsaron la corriente artística.

Rosa María Franco, directora del Museo de Guadalupe, dijo que el festival nació, como propuesta del INAH, en un recinto literalmente novohispano en 2002, y ha tenido una continuidad ininterrumpida de 17 años gracias al trabajo conjunto del instituto con los gobiernos del estado y del municipio de Guadalupe, así como otras instancias culturales y educativas, y a la apropiación que han hecho de él. 

Tras destacar la vocación educativa del recinto, señaló que todas las actividades de difusión que desarrolla el museo tienen un sentido didáctico y este festival no es la excepción.

Para esta edición, el Área de Comunicación Educativa del museo preparó dos talleres vinculados con la memoria del inmueble: uno sobre encuadernación, que hace referencia cuando el espacio fue una escuela de artes y oficios; y otro sobre marcas de fuego. Asimismo, se llevará a cabo un taller de tazas chocolateras donde los participantes conocerán algunos detalles de la vida conventual. Las actividades serán gratuitas; Rosa María Franco también destacó en este programa los “Entremeses de Lope de Rueda”, que atenderá a escuelas vespertinas con posibilidad de horarios accesibles a este sector escolar.

Asimismo, dio a conocer el programa artístico que abrirá con la obra de teatro Los sueños bajo el hábito, sobre la vida de sor Juana Inés de la Cruz, escenificada por la Compañía Teatro Fernando Calderón, con más de 17 artistas en escena, así como con un concierto de Los Niños Cantores de Zacatecas.

Evaristo Robles Escalera, curador del recinto, comentó que el programa del festival incluye actividades académicas en las que se dictarán las conferencias El barroco en Zacatecas, por Lidia Medina Lozano, de la Universidad Autónoma de Zacatecas, y Los frailes de Guadalupe y la reconfiguración de la provincia de Santiago de Jalisco, que impartirán los frailes Carlos Badillo y Raúl Robledo.

También se presentarán los libros: Primer foro de fray Antonio Margil, de Manuel González Ramírez y Salvador Moreno Basurto; Compendio histórico del Colegio Apostólico de Propaganda Fide de Nuestra Señora de Guadalupe de Zacatecas, de Jesús Manuel Díaz y Juan Enríquez Rivera, y el catálogo de la exposición La flor en la cultura mexicana.

Otro pilar del encuentro, presente en la rueda de prensa, es el actor Emmanuel Márquez, quien dio a conocer que en esta edición ofrecerá visitas teatralizadas en las que encarnará a fray Antonio Margil de Jesús  (fundador del colegio), Además, narrará leyendas barrocas de este espacio con apoyo de títeres.

Como cada fiesta, un gran festival tiene que estar acompañado de una buena comida dijo Carlos López Aranda, rector de la Universidad de la Vera Cruz, en Zacatecas, que participará con una muestra gastronómica de comida barroca del más alto nivel culinario, en la que se incluirán chiles en nogada de los mejores en México, que serán preparados por los estudiantes y supervisados por sus instructores, entre quienes destaca Miguel Quezada, chef ejecutivo de la Casa de Francia de Le Cordon Bleu México y docente de la UVC.

En la conferencia de prensa también estuvieron Jaime Osvaldo Pinales Rodríguez, representante de la presidencia municipal del Ayuntamiento de Guadalupe, y Arturo Plancarte, representante de Horacio Franco.

El barroco en Zacatecas

La doctora Lidia Medina Lozano, de la Universidad Autónoma de Zacatecas y quien participará en el ciclo de conferencias, apuntó que, por su origen minero, Zacatecas fue una ciudad de gran bonanza durante el siglo XVIII, de ahí que muchos de sus edificios se caracterizan por su suntuosidad y monumentalidad.

Explicó que la mayoría de los inmuebles barrocos en el estado son de carácter religioso, específicamente conventos, capillas y templos, y muy pocos espacios son civiles, como fue el Edificio de la Real Caja, destruido en el siglo XIX. La especialista resaltó que la riqueza del barroco zacatecano no radica sólo en el número de edificios, sino en las características tan variadas que se concentraron en ese estado. 

“Se caracterizó por la ornamentación de la cantera rosa y por su variedad estilística. Tenemos edificios como la catedral que es un ejemplo del barroco salomónico tritóstilo, en tanto que el Templo de San Agustín muestra un barroco estípite. Otro edificio que conserva su portada barroca es el Ex Convento de San Francisco, y el Museo de Guadalupe, edificio emblemático, donde el santuario de Guadalupe presenta un frontispicio barroco del siglo XVIII”.

El Museo de Guadalupe se inauguró hace 100 años, inicialmente fue un colegio para la propagación de la fe, se fundó por cédula real en 1704 y abrió sus puertas en 1707. Derivado de las Leyes de Reforma tuvo diferentes usos: caballeriza, hospicio, vecindad, fábrica de cerillos y escuela de artes y oficios.

En sus orígenes llegó a tener un espacio de 25 kilómetros cuadrados y actualmente conserva 10 mil metros cuadrados construidos, con 27 salas abiertas al público, su acervo consta de 800 obras y su biblioteca está integrada por nueve mil volúmenes.

Fuente: (INAH)