El también escultor, pintor y escenógrafo es recordado con un montaje en el que se recrea su estudio y se pueden observar sus objetos más preciados

Ciudad de México.- 29 de Octubre de 2017.- El Museo de El Carmen dedica este año su tradicional altar de muertos al arquitecto, escultor, pintor, escenógrafo y vecino de San Ángel, Manuel Parra (1911-1997), quien desarrolló una arquitectura vinculada con reminiscencias de las edificaciones coloniales de amplios patios, hermosos pórticos y uso de viguerías expuestas. 

Carmen Parra y Emiliano Gironella, hija y nieto del homenajeado, fueron los encargados de inaugurar el altar de muertos, junto con el restaurador Alfredo Marín, director del Museo de El Carmen. 

Al hacer uso de la palabra, Carmen Parra celebró que este recinto del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) distinga a un gran arquitecto como fue su padre, al tiempo que mantiene una tradición tan importante como es la celebración de Día de Muertos. 

“Manuel Parra, hijo pródigo de su arquitectura atemporal, atrapó lo que él más quería de su mundo para preservar aquello que amaba y admiraba a la manera de un mago o un chamán. Era un creador, un artista; iba armando sus casas, en su imaginación y en su vida fue un personaje romántico”.

Asimismo, dijo que su padre construyó una poética del espacio, donde estaba presente su enorme reconocimiento a la arquitectura vernácula. 

Alfredo Marín, titular del Museo de El Carmen, relató que la arquitectura que desarrolló Parra en los años cuarenta del siglo pasado estuvo alejada de la corriente funcionalista, “reutilizaba materiales de otras edificaciones y generaba un nuevo método constructivo con un estilo particular. Sin embargo, fue un arquitecto poco conocido, por lo que a través del altar de muertos se busca conservar una tradición y dar a conocer a un distinguido habitante de San Ángel”. 

Asimismo, dijo que en días tan especiales como éstos, “llenos de recuerdos, misticismo y nostalgia, recibimos a las almas de nuestros seres queridos que ya se han ido y que vienen desde muy lejos para festejar con nosotros el primero y dos de noviembre. La celebración de la fiesta a los muertos es una tradición ya muy antigua en México en la que se mezclan elementos prehispánicos, virreinales y contemporáneos”. 

Durante la ceremonia de inauguración, la escritora María Luisa “La China Mendoza”, gran amiga de la familia Parra, recordó al arquitecto como un hombre distinguido, culto, que tenía un encanto que abrigaba con sus casas y con el corazón. Manuel Parra hizo la arquitectura más extraordinaria del mundo”.

El arquitecto Parra construyó muchas residencias en esa zona de la Ciudad de México, al igual que en Coyoacán, San Jerónimo, Chimalistac y en Lomas de Chapultepec, así como en las ciudades de León y San Miguel de Allende, en Guanajuato; en Acapulco, Guerrero, y en algunos lugares de Estados Unidos, España e Italia. 

Una de las casas más representativas de su estilo arquitectónico es la del desaparecido cineasta Emilio “Indio” Fernández, en Coyoacán, donde descansan sus cenizas. 

En la ofrenda instalada en el Refectorio del recinto del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), se pueden apreciar flores de cempasúchil, pan, dulces, tamales, papel picado, figuras de alfeñique e imágenes religiosas, un retrato del personaje con un marco de madera dorada del siglo XIX, así como objetos que le gustaban al arquitecto. Asimismo, se recrea parte de su estudio, con su restirador, algunos planos, pinturas, esculturas y fotografías de sus proyectos.

También se incluye el fragmento de un retablo del siglo XVIII de madera tallada, dorada y policromada; dos pinturas de arcángeles del mismo periodo, portaciriales de madera tallada y dorada, y cuatro columnas salomónicas. 

“La idea de este montaje es recibirlo no sólo con sus platillos favoritos, sino con las cosas que apreciaba; algunos objetos fueron prestados por su hija Carmen Parra, su nieto Emilio Gironella y su viuda Leonor Lascuráin”. 

Alfredo Marín dijo que para el Museo de El Carmen es muy importante difundir lo que es un altar de muertos tradicional, por tratarse de una festividad que existe desde la época prehispánica, y que con la llegada de los españoles se sumaron nuevos elementos que la enriquecieron. 

Explicó que se tiene documentado que los altares de muertos en San Ángel se colocaban desde el siglo XVII, especialmente en los conventos y después en las grandes casonas, donde se instalaban ofrendas el 1 y 2 de noviembre y se abrían las puertas a los visitantes. 

En algunas comunidades se tiene la creencia de que el 31 de octubre, el arcángel san Miguel abre las puertas del cielo para que todas las ánimas regresen a festejar con su familia el 1 y 2 de noviembre, y el 30 de noviembre, día de san Andrés, se cierran las puertas y se asegura que no se quede nadie en la Tierra. 

Además del altar, el museo presentó Calaveras en El Carmen, exposición de cartonería tradicional mexicana realizada por los artesanos Sandra Rodríguez y Martín Alberto Rodríguez Vivas, integrada por 20 calacas y catrinas.

El domingo 29, a las 11 de la mañana se presentará el libro Las almas de la fiesta; a las 13:30 horas, se impartirá la conferencia Día de Muertos, y a las tres de la tarde habrá otra narración de leyendas virreinales. 

El sábado 4 de noviembre, a las 11:00 horas, se dará un taller de acuarelas; el 5 de noviembre habrá un concierto especial a las 15:00 horas y el domingo 12 se impartirá el taller “Calaveritas de amaranto”, a las 12:00 horas. Todas las actividades son gratuitas. 

El altar de muertos dedicado a Manuel Parra permanecerá hasta el 19 de noviembre en el Museo de El Carmen, ubicado en Avenida Revolución 4 y 6, San Ángel, de 10:00 a 17:00 horas.

Fuente: (INAH)