Me llaman el mil amores

“El Lencero” tenía una extensión de casi 2,000 hectáreas y fue testigo de aventuras pasionales, bodas, conspiraciones, peleas de gallo; el refugio personal del general Santa Anna.
Pagó 50,000 pesos por esta hacienda ya que su esposa Inés de la Paz García se había apoderado de su lugar preferido, Manga de Clavo en Veracruz.  Dejó hacer a su mujer cuanto quiso ya que el reconocía que ella gozaba del respeto de la sociedad, no dio pié a ningún escándalo y era buena madre, pero el general había perdido interés debido a la religiosidad de Inés, ya que toda seducción de su marido le parecía pecaminosa.

Fiel a su costumbre López de Santa Anna posó los ojos en otra mujer, la joven y atractiva Dolores Tosta.y fue la hacienda “El Lencero” el lugar destinado para su nuevo amor y refugio al abandonar el poder  Dos años después de comprada esta propiedad, en 1844 falleció Ines de la Paz, dejando al general viudo y desconsolado.  Por esta razón, cuarenta y un días después buscando consuelo contrajo nupcias con Dolores.

A su boda, no asistió él porque tenía mucha gripa, el matrimonio fue por poder y a pesar del escándalo por tan rápido enlace y por la diferencia de edad, 15 años ella y 50 él, ejerció toda su fuerza para que la sociedad capitalina le rindiera tributo a Dolores.con marchas militares y corridas de toros, a las que asistió, por supuesto sola y su alma.

Mientras en la capital la boda del general era la comidilla, el descansaba en “El Lencero” a que su amada Doloritas, como la llamaba llegara- Y Dolores supo fajarse con su destino y la fortuna de su marido, ya que marchó tras él en las buenas y en las malas, derrotas, exilios y persecusiones.

En 1855 partió al más largo destierro, casi 20 años, del cual regresaron para establecerse en la calle de Vergara #9, hoy Bolívar.

Permanecieron 30 años juntos y para la alguna vez primera dama, era terrible observar a su marido sumido en profunda depresión; ya nadie le recordaba, gloria, fama y fortuna se habían esfumado.  El general Antonio López de Santa Anna murió el 21 de junio de 1876, diez años después falleció Dolores.  

Bibliografía
“99 pasiones en la historia de México”
Alejandro Rosas
Mr Editores