Por Gregorio Martínez Moctezuma
Corresponsal Azteca 21

Zacatecas, Zac.-A pocos pasos de la Catedral de Zacatecas, sobre la Avenida Hidalgo, en pleno Centro Histórico de esta joya arquitectónica, se encuentra un lugar que es un verdadero oasis para los amantes del buen beber, La Casa Zacatecana del Mezcal, que ofrece al paladar más exigente toda la amplia variedad de los mezcales producidos en el estado.

Este sitio es creación del agrónomo Braulio Flores Cruz, quien lo ha puesto al alcance de los zacatecanos y del turismo nacional e internacional para que conozcan y degusten diversos tipos de mezcales, desde el joven, reposado y añejado, los cuales se pueden acompañar de un delicioso queso tradicional de la región en un ambiente relajado, rústico, pleno del espíritu de nuestra tierra en la barra de su cantinita, donde las botellas lucen espléndidamente a los ojos del buen bebedor.

Braulio me comenta que su proyecto lo concretó en 2006 y desde entonces se ha dedicado a promover estos productos zacatecanos en varias partes del territorio nacional, incluso en la ciudad de México, en el Museo Nacional de Culturas Populares, donde participó en una muestra artesanal organizada por el Instituto de Desarrollo Artesanal del Estado de Zacatecas (IDEAZ).

Consciente de la calidad de los mezcales y de la gran aceptación que éstos han tenido dondequiera que los ha presentado, asegura que La Casa Zacatecana del Mezcal es un lugar único en el mundo, ya que no hay en ninguna otra parte tal variedad de este elixir espirituoso, el cual no le pide nada a otros de su tipo de nuestro país, por ejemplo, el tequila. El mezcal zacatecano es, qué duda cabe, un producto de exportación.

Así, en La Casa Zacatecana del Mezcal podemos encontrar más de veinte mezcales (Huitzila, Antonio Aguilar, La esclava, Hacienda de Robles, Teulito…), licores de frutas, quesos e incluso ates, pues está comprometido con la difusión y ampliación de mercados para los productos de su estado.

Además, cabe mencionar que en este placentero lugar lo atienden a uno de manera cordial y amable, ofreciendo probar al interesado el mezcal de su elección e incluso beber una o dos copas, para su total convencimiento y satisfacción. Ah, y a un precio competitivo, es decir, accesible, pues hay mezcales que cuestan 100 pesos el litro –o hasta menos– y unos que alcanzan casi los 400 pesos. Eso sí, de acuerdo con los gustos y presupuesto de cada quien.

Por supuesto, conocer La Casa Zacatecana del Mezcal es indispensable en su visita a esta bellísima ciudad, Patrimonio de la Humanidad, según la UNESCO, ya que después de entrar a este oasis zacatecano uno sale más seguro de que México es un edén terrenal, como bien lo supo Malcolm Lowry.

Finalmente, Braulio Flores Cruz también señala que la venta de productos puede ser a menudeo o a mayoreo, por si acaso alguien quiere proveerse de este generoso fruto de nuestra tierra o incluso obsequiarlo, pues la calidad de éste es garantía de quedar bien, es decir, de satisfacción plena.

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Foto: Braulio Flores Cruz en La Casa Zacatecana del Mezcal.
Azteca 21/Gregorio Martínez M.