Por Lorraine Cortés Vázquez

San Antonio, Texas.- 6 de Diciembre de 2014.-  El tener planes y procedimientos listos ayuda a que lo que estemos planeando se ejecute sin contratiempos.  Por esto es importante planear metódicamente las necesidades futuras de cuidado que nuestra familia pueda tener.  Nuestros padres y nuestros abuelos, a lo mejor hasta nuestra pareja, puedan necesitar ayuda con tareas diarias.  En algún momento de nuestras vidas nos convertiremos en alguien que cuida o que necesita cuidado.

En promedio, los hispanos vivimos por más tiempo que la población en general.  Si combinamos la expectativa de vida de los hispanos con asuntos de salud que son más prevalentes y/o no se detectan en la comunidad latina – como diabetes y depresión-- la carga sobre los cuidadores puede aumentar exponencialmente.

La mayoría de los latinos no se identifican como proveedores de cuidado.  Están haciendo lo que se espera de ellos – cuidar de sus padres o familiares – porque esta fue la manera en que fueron criados.  Lo hacen por amor, no sólo por deber.  Y a pesar de esta expectativa, la mayoría de los hispanos que cuidan de un ser querido fueron tomados por sorpresa y no estaban preparados para su nueva tarea.

¿Cómo usted se puede preparar si esto ocurriera?  Porque conocemos la red electrónica sabemos que esta nos puede proveer mucha información.  Una fuente excelente que le puede ayudar a navegar el mundo del cuidado a familiares es www.aarp.org/cuidar.

Esta página electrónica lo puede ayudar a conseguir recursos en su propia comunidad para desempeñar la tarea de cuidar familiares.  Igual de importante es que podrá conseguir consejos de cómo cuidarse a usted mismo en este nuevo papel de cuidador.

Esto es importantísimo ya que muchos que cuidan a otros reportan tener dificultad consiguiendo tiempo para ellos mismos, manejando el estrés emocional y físico y balancear las obligaciones del trabajo y la familia. Si usted no se cuida, no podrá cuidar a otros.  Mientras más usted sepa mejor preparado estará para enfrentar esta tarea.  La pregunta no es si usted se convertirá en un cuidador o si usted necesitará cuidado, sino cuando esto ocurrirá.