En el Teatro Helénico, el actor develó la placa conmemorativa en la función de la obra "Que dejen toditos los sueños abiertos"

Ciudad de México.- 28 de Noviembre de 2017.- En 2007 el actor Mario Iván Martínez recibió una llamada de Tiburcio Gabilondo, hijo de Francisco Gabilondo Soler Cri-Cri, para sumarse a los festejos por el centenario del natalicio del Grillito Cantor. Ahora, el también cuenta-cuentos celebra 10 años de fungir como embajador del legado de ese mago de la fantasía y la palabra.

Por ello, en la función del pasado domingo de la obra Que dejen toditos los sueños abiertos que, hasta el 7 de diciembre se presenta en el Teatro Helénico, fue develada la placa conmemorativa de estos primeros 10 años de aventura.

Tiburcio Gabilondo, la actriz Chantal Andere, el escritor Francisco Hinojosa y la periodista Carmen Aristegui, fueron los padrinos encargados de la develación de la placa que acredita la labor de Mario Iván Martínez, la cual arrancó hace 10 años con un concierto en el Palacio de Bellas Artes y la grabación del disco Descubriendo a Cri-Cri.

El actor y cuenta-cuentos celebró la oportunidad de compartir la maravillosa e inolvidable obra del Grillito Cantor en diversos recintos, desde el propio Palacio de Bellas Artes, hasta el humilde patio de una escuela de la Sierra Gorda de Querétaro.

Recordó que el legado de Francisco Gabilondo Soler, que incluye más de 220 canciones, ha podido ser montado en proyectos teatrales y musicales, gracias al apoyo de actores, cantantes, bailarines, técnicos y amigos, por lo que agradeció la hospitalidad del Centro Cultural Helénico y su director, Álvaro Hegewisch, que recibió en su escenario la obra "Que dejen toditos los sueños abiertos"

El hijo de Cri-Cri, Tiburcio Gabilondo, se dijo emocionado y agradecido de que Mario Iván Martínez se haya convertido en cómplice y embajador de la obra del Grillito Cantor, para seguir llevando su mundo de ensueños para el disfrute de chicos y grandes.

Por su parte, la actriz Chantal Andere apuntó que como casi todos, ella también creció con la música de Cri-Cri y que la puesta en escena Que dejen toditos los sueños abiertos es “una caricia al corazón”, pues permite escuchar nuevamente las canciones tan típicas de la infancia.

El escritor Francisco Hinojosa también se dijo agradecido por haber sido invitado como padrino del espectáculo, ya que Cri-Cri fue un personaje que le influyó mucho en su carrera, toda vez que escribe libros para niños.

Finalmente, la periodista Carmen Aristegui consideró que Mario Iván Martínez es un excepcional y talentoso hombre, el mejor embajador posible para resguardar, proyectar y dar vida a la música y cuentos del Grillito Cantor, para que estas canciones sigan acompañando a niñas y niños, pues son alimento para su inteligencia e imaginación.

En "Que dejen toditos los sueños abiertos", que desde el 15 de octubre se presenta en el Teatro Helénico, Mario Iván Martínez acompañado de Jimena Parés y Luigi Vidal, hace un segundo homenaje a Francisco Gabilondo Soler.

Con la coreografía de Pepe Posada, en este montaje se presentan algunas de las canciones emblemáticas de Cri-Cri, como La marcha de las letras  y Caminito de la escuela, aderezadas de chistes y parte de la historia del Grillito Cantor.

El público podrá ser testigo de sus múltiples viajes, con temas como el tango de Che araña, sus travesías marítimas en piezas como La sirenita y El barquito de cáscara de nuez, la leyenda china de Chong Ki Fu, la historia del camello Jorobita de África y la de El fantasma que habitaba en un castillo español.

También disfrutarán de temas como Los sueños y El jicote aguamielero que se enamora de una abeja reina, para finalizar con Juan Pestañas, personaje que invita a dormir a los niños. Pero como el encore no se hace esperar, la obra concluye con El ratón vaquero, en la que los padres son los encargados de la letra.

Que dejen toditos los sueños abiertos se presenta hasta el 17 de diciembre, todos los domingos  a las 13:00 horas en el Teatro Helénico, ubicado en avenida Revolución 1500, en San Ángel. La entrada tiene un costo de 150 pesos.