Durante su intervención, Natalia Toledo destacó que le resulta completamente normal hablar dos lenguas, “pues es la herencia que me dejaron mi padres y mis ancestros; es decir, he mamado de las dos chichis, del zapoteco, que es el idioma de mi madre, y del español, que es el de mi padre.

Ciudad de México.- 14 de Marzo de 2012.- Con el propósito de difundir el trabajo de autoras provenientes de diferentes regiones del país se realizó ayer martes 13 de marzo en la sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes la sesión de lectura “Mujeres poetas en lenguas originarias”, con la participación de Briceida Cuevas (hablante de maya), Natalia Toledo (hablante de zapoteco) y Angélica Ortiz (hablante de huichol).

CONACULTA, a través del INBA, la Coordinación Nacional de Literatura, y de la Dirección General de Culturas Populares, presentó esta sesión que forma parte del programa “La primera raíz. Estética literaria desde un enfoque distinto”. La reunión fue coordinada por Juan Gregorio Regino, director de Desarrollo Intercultural de la DGCP.

El moderador comentó que con la lectura de algunos de los poemas de las autoras invitadas se crea un interesante aporte sobre cómo las lenguas originarias se han adaptado al contexto actual en que se encuentran. Estos textos están también llenos de belleza e imágenes provenientes del entorno en que las escritoras se han desarrollado.

A ello se suma, dijo Gregorio Regino, las referencias a la visión ancestral heredada por ellas, en la cual los elementos de la tierra ocupan un lugar preponderante en el desarrollo de sus versos, mientras que temáticamente toman como influencia la vida diaria, al igual que su visión del mundo.

Resaltó que este tipo de presentaciones busca fomentar la creación de nuevos lectores, quienes pueden acceder al trabajo literario de las autoras invitadas gracias a que su producción necesariamente debe ser bilingüe, pues de esa modo logran tener acceso a un público amplio.

 

Durante su intervención, Natalia Toledo destacó que le resulta completamente normal hablar dos lenguas, “pues es la herencia que me dejaron mi padres y mis ancestros; es decir, he mamado de las dos chichis, del zapoteco, que es el idioma de mi madre, y del español, que es el de mi padre.

“Me parece que este tipo de reuniones son muy positivas aunque deberían ocurrir con mayor frecuencia, porque le dan al público la oportunidad de conocer nuestro trabajo, de descubrir que poseemos la misma sensibilidad que tiene cualquier otra poeta, no sólo de México sino del mundo”.

Fuente: (CONACULTA)