Desde Basilea, su director Francesco Corti expresó su interés por presentarse ante un público joven como el mexicano, capaz de apreciar la música sin prejuicios

CDMX.- 2 de Octubre de 2018.- No hay una receta para que el arte perdure. El arte no es relativo al tiempo, porque el arte importante nunca envejece, dijo Francesco Corti, director de Les Musiciens du Louvre, en entrevista vía Skype desde Basilea.

La famosa agrupación que sobresale por sus características evolutivas, inventivas y originales interpretará un programa dedicado a Georg Friedrich Haendel, para su presentación el sábado 20 de octubre próximo, en el Teatro Juárez, en el marco del XLVI Festival Internacional Cervantino.

Para esa velada ofrecerá el programa Crudel tiranno amor con composiciones de Georg Friedrich Haendel y la voz de la soprano italiana Arianna Vendittelli.

Buscará cautivar al público cervantino con Concerto grosso Op. 6 núm. 11 en la mayor HWV 392, Crudel tiranno amor, cantata HWV 97, Nel dolce dell’oblio, de la cantata I pensieri notturni di Filli HWV 134; Concerto grosso Op. 6 núm. 2 en fa mayor HWV 320 y Dal giorno fatale, de la cantata Delirio amoroso HWV 99, entre otros temas.

“Hay mucha música barroca que se puede considerar menor, que envejeció mala que no tiene una función, pero los grandes compositores del pasado todos son contemporáneos. La música de los grandes compositores no envejeció”.  

Aseveró que de la misma manera en que la arquitectura barroca sigue siendo emocionante hoy, pese a ser vieja, “se puede ver de la misma manera, o disfrutarla con ojos modernos, porque son obras que no envejecen. Eso pasa para todo tipo de arte, no sólo para el periodo barroco”.

Corti indicó que su experiencia en México será excelente ante un público joven a diferencia del europeo, además de que el lado lúdico y danzante de lo barroco puede ser de mayor aceptación de la gente.

“Lo que es muy bonito de un público joven, muchas veces, es que escucha las obras muy abiertos y sin prejuicios. Y eso me parece muy fabuloso, es gente muy abierta musicalmente. Y eso me parece genial”.

Por otra parte “no hay una fecha de vencimiento de la música. Se va escuchar y disfrutar música barroca durante 20, 30, 50 o 100 años. Las obras grandes del pasado seguirán siendo contemporáneas.    

“Además hay que pensar que las partituras fueron escritas hace muchos años, el acto musical es siempre contemporáneo. Somos personas que vivos el hoy que toca para el público de hoy. No es arqueología o lo que tenga que ver con los museos.    

El grupo fundado hace 36 años, inscritos en el Renacimiento de la música barroca de su nación y en la práctica interpretativa utilizando instrumentos y estilos de la época, le llevó a alcanzar un temprano éxito y extender su repertorio hacia terrenos clásicos y sinfónicos, trabajando tanto el estilo barroco como la opereta francesa, sin abandonar la ejecución musical del siglo XIX.

Ha conquistado un sonido muy personal a través de su director fundador Marc Minkowski, nombrado “Oficial de las Artes y las Letras” en su país. Después de grabar la integral Sinfonías londinenses de Haydn para naïve en 2010, Sinfonías de Schubert en 2012 y los Flying Dutchman de Dietsch y de Wagner en 2013, siguió con Johannes-Passion de Bach en abril de 2017.

Desde 2015 el italiano Francesco Corti dirige Les Musiciens du Louvre; su repertorio transita desde Alessandro Scarlatti y Georg Friedrich Haendel a Baldassare Galuppi y Wolfgang Amadeus Mozart. Fue invitado como solista y director de la Holland Baroque Society para las giras de conciertos de Brandenburgo y por el Nederlandse Bachvereniging.

Corti, estudioso del órgano y el clavecín, fue invitado por Marc Minkowski a integrarse al ensamble en 2007, participando como solista en numerosas giras; ha colaborado con otras entidades importantes como Zefiro, The Bach Collegium Japan, Les Talens Lyriques, Harmonie Universelle, Pulcinella, Música Temprana y Le Concert des Nations, ha participado como solista en Europa, Estados Unidos, Latinoamérica y Nueva Zelanda.

Por otra parte, Arianna Vendittelli, una de las mejores sopranos de su generación, se ha presentado en los más importantes teatros y festivales del mundo, incluyendo el de Salzburgo, Ravenna y Spoleto, y en los teatros La Fenice de Venecia y San Carlo de Nápoles, entre otros.

Vendittelli mostró desde pequeña un fuerte interés por la música cuando inició sus estudios de violín y luego se enfocó en el canto. Se graduó con honores en el Conservatorio Antonio Buzzolla en Adria, localidad italiana de la provincia de Rovigo, y perfeccionó su estilo con Mariella Devia.

Debutó en el Teatro Regio de Torino en Così fan tutte, en 2012, interpretando a Despina, con Christopher Franklin en el podio y bajo la dirección de Ettore Scola. En 2015 obtuvo el Premio del Público en la International Singing Competition for Baroque Opera Pietro Antonio Cesti, ganando un lugar en la premier mundial de Cesti’s le nozze in sogno.

Fuente: CONACULTA)