Redacción Azteca 21

Tengo mucho tiempo esperando mi turno para encontrarme contigo y ya se acerca el  momento.
Aunque falta poco para que llegue, aún no existo. Tú me vas a crear. Me darás vida con tus proyectos, tus pensamientos, tus palabras, tus sentimientos, pero sobre todo con tus acciones.

Me llamo 2019, aunque todos me conocen con el  poco original nombre de "el año que entra". Todavía no tengo forma. Puedo ser un año increíble, pero también puedo ser horrible.

No soy brillante ni opaco...en realidad, dependo de ti, de tu manera de pensar, de tu manera de actuar. ¿Cómo quieres que sea?

Mi antecesor el 2018 está agonizando y lo enterrarán dentro de pocos días con el último toque de campana a las doce de la noche. Ahora es parte del pasado, guarda de él los buenos recuerdos para recordarlos en momentos de nostalgia.

Pronto usarás esa agenda que lleva mi nombre y como lleva mi nombre, tengo derecho a exigirte algo: Deseo que me concedas un privilegio. Sólo uno. Quiero que me hagas EL MEJOR AÑO DE TU VIDA.

A ver... ¿cuál de tus otros años  te había pedido esto? Te apuesto que NINGUNO. Yo sí, vengo y me planto con mis cuatro números frente a ti, porque quiero ser el año en que te atrevas a hacer más cosas; el año en que pienses y actúes más en grande, en que compartas tus talentos y capacidades con mayor generosidad; el año en que tu mente y tu corazón produzcan mejores cosas, en una forma honesta, para tu beneficio y el de los que te rodean. El año en que más cariño y atención brindes a los tuyos.

Hoy, me uno a las celebraciones para despedir al 2018. Ya se va. Sus altas y bajas se van con él. Ahora me toca a mí. ¡Por favor! Disfrútame, úsame al máximo, lléname de experiencias, diviértete mientras estamos juntos.

Y me planto frente a ti con mis cuatro números quiero ser, el año en que te atrevas a hacer más cosas.

El año en que pienses y actúes más en grande.

El año en quecompartas tus talentos, capacidades con mayor generosidad.

El año en que tu mente, corazón y cuerpo produzcan mejores cosas, de una forma honesta para tu beneficio y el de los que te rodean.

El año en que des más cariño y atención a los tuyos.

El año en que asumas tus dones.

El año en que más te ames.

Que el despertar y tu nueva conciencia llegue a todos los que están cerca de Ti.

Quiero irme el siguiente diciembre agotado, pero lleno de cosas buenas y con el privilegio de haber sido el mejor de todos. Si es así, habré logrado mi propósito: viviré en tu recuerdo, porque no podrás olvidar lo increíble que fue nuestro pacto.

Al terminar las campanadas del reloj y las uvas que anuncian mi llegada, acuérdate de mí, respira profundo y... luego, no desistas en tu empeño, ¡haz que tus sueños se conviertan en realidad!

¿Qué decidiste? ¿Me acompañas?