Quienes transiten por la calle Guatemala del Centro Histórico verán discurrir instantes de la frenética y a la vez suspendida vida cotidiana de este antiguo barrio

Ciudad de México.- 7 de Febrero de 2016.- El bullicio, el colorido y los personajes de La Merced se trasladan temporalmente a las Rejas de la Catedral Metropolitana a través de la exposición ¡Ahí va el golpe! Historias de La Merced, la cual finalizará el domingo 17 de abril. Así, quienes transiten por la calle Guatemala del Centro Histórico de la Ciudad de México verán discurrir instantes de la frenética y a la vez suspendida vida cotidiana de este antiguo barrio, atmósferas y experiencias capturadas por la fotógrafa Susana Casarin.

Presentadas en los 22 paneles instalados en las Rejas de la Catedral Metropolitana, las tomas de la artista conviven con algunas imágenes de La Merced de antaño, las cuales pertenecen a los acervos de las fototecas Nacional y “Constantino Reyes Valerio”, ambas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). En ellas se pueden apreciar transformaciones y continuidades de la emblemática barriada de la ciudad.

La muestra es resultado del esfuerzo conjunto entre el INAH, la Secretaría de Cultura del gobierno federal y el Programa de Patrimonio de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo a través del Centro Cultural de España en México (CCEMx), cuyo director, Carlos Ruiz González, presidió el acto inaugural.

En representación de Teresa Franco, directora general del INAH, Leticia Perlasca, coordinadora nacional de Difusión del Instituto, expresó que¡Ahí va el golpe! Historias de La Merced recupera una rica visión sobre algunos de los moradores que han inyectado vida a ese barrio, cuyos testimonios recuperó la promotora cultural Norma Yolanda Contla.

La exhibición retoma materiales del libro homónimo: ¡Ahí va el golpe! Historias de La Merced, publicado por el INAH en coedición con el Festival del Centro Histórico-Xihuatl Ediciones.

La exposición “refleja el espíritu de la publicación que está dedicada a los comerciantes, muchos de ellos emigrantes de otros países y que llevan ahí más de ocho décadas, a sus hijos y nietos, que mantienen vivo al barrio sin perder sus propias tradiciones y costumbres.

“Es deseable que el nutrido público que transita por estas calles del Centro Histórico de la Ciudad de México aprecie lo que Susana Casarin describe como ‘abigarramiento visual’ que caracteriza a La Merced; la importancia del color, de su manejo, y la estética de lo kitsch como un elemento de la fotografía, porque finalmente las formas y colores son los que llaman la atención”, dijo Leticia Perlasca.

El libro y ahora esta exposición “configuran un nuevo y grato testimonio de aquello que se ha borrado y de lo que ahora se ha integrado para modificar y resignificar ese sabor y estilo que afortunadamente aún conserva La Merced”.

La apertura de esta galería dedicada a La Merced tuvo una invitada muy especial de 92 años de edad, doña Pachita, propietaria del expendio de chiles “Casa García”, en La Merced, y además es una de las retratadas para esta muestra.

Norma Yolanda Contla, quien vivió su niñez en este barrio, también recuperó las voces de otros comerciantes, entre ellos los hermanos Migliano, dueños de una conocida peletería.

Para la fotógrafa Susana Casarin, al igual que estos personajes, los espacios y los objetos son protagonistas de la “vida mercedaria”. Por ello, algunas imágenes se hacen presentes en el ruinoso patio de una vecindad: vemos a un San Judas Tadeo de tamaño natural asomarse por una ventana o se aprecia el vivo color amarillo que distingue la fachada del “Café Equis. La casa del buen café”, en la calle Roldán.

La artista de la lente redescubre las históricas calles de La Merced y acentúa con mirada de fotógrafa una población peculiar. Permite escudriñar el valor estético de la improvisada decoración ambiental; conecta en el tiempo estacionado en paredes, portones, viejas vecindades, casonas y comercios a través de su recorrido. Ahí están los feligreses de la iglesia de Jesús María, el edificio Seida y los parroquianos de “La Peninsular”.

En este recorrido por los típicos lugares de La Merced, el tiempo y la historia se entrelazan ineludiblemente. Los archivos históricos y la actualidad de sus imágenes complementan la memoria colectiva de la Ciudad de México.

¡Ahí va el golpe! Historias de La Merced  finaliza el 17 de abril en la galería al aire de la calle Guatemala, Centro Histórico.