El documental nacional de la Revolución Mexicana

Luis Recillas
Especial para los ciberlectores de Azteca 21

Juan Felipe Leal, El documental nacional de la Revolución mexicana. Filmografía: 1910-1914. Juan Pablos Editor y Voyeur, México, mayo 2012, pp. 328.

Como un ingrediente más a la de por sí colosal obra sobre el cine mudo mexicano que ha emprendido Juan Felipe Leal, ahora nos enriquece el corpus con el primer volumen de una filmografía que abarcará hasta 1921, y cuyo segunda parte iniciará desde 1915. Es, debe hacerse notar, una filmografía exclusivamente versada en el documental revolucionario y deja de lado las obras de ficción. Esa filmografía se puede consultar en La Revolución mexicana en el cine nacional. Filmografía, 1911-1917 publicado en 1977 por la UPN de la pluma del mismo autor junto con Aleksandra Jablonska.

 

Esta obra se suma a las varias filmografías de cine mudo mexicano ya publicadas: los tres volúmenes de Filmografía del cine mudo mexicano 1896-1931 de Aurelio de los Reyes; Filmografía general del cine mexicano (1906-1931) de Federico Dávalos Orozco y Esperanza Vázquez Bernal; Vistas que no se ven y El arcón de las vistas que comprenden una filmografía de 1896 a 1910 de Juan Felipe Leal, Eduardo Barraza y Aleksandra Jablonska el primero y Juan Felipe Leal, Eduardo Barraza y Carlos Flores el segundo.

 

Esta obra no repite lo ya hecho anteriormente y como se explica en la presentación:

“La siguiente filmografía registra –de la manera más completa posible—los documentales nacionales centrados en los acontecimientos político-militares que se sucedieron en el país entre noviembre de 1910 y diciembre de 1914.” (Cursivas mías)

Como si no fuera poco lo que ya ha aportado con sus dos grandes obras: Anales del cine en México, 1895-1911 y Cartelera del cine en México, 1903-1911, ahora nos presenta con una nueva obra cinematográfica, no solo por el tema, sino por la unidad visual que logra. La temática es cinematográfica, pero a lo que me refiero es que el libro está concebido como una interminable serie de secuencias de fotogramas agrupados en tríos y representan a la casi totalidad de las 114 vistas a las que alude esta primera parte de El documental nacional de la Revolución mexicana. Filmografía: 1910-1914. Fotogramas que permiten al lector “visual” tener una idea mucho más precisa de la vista a la que se alude. Podemos imaginar aquellos fotogramas que unen a los representados e interpretar de forma más coherente la dinámica de las imágenes. También podemos brincar a nuevas escenas y de tres en tres ir contando la historia. El libro resulta un catálogo visual de los documentales cuyas fichas se enlistan.

Concluye Juan Felipe Leal en la presentación que:

“[e]s admirable el poder visual de la imágenes que ilustran la presente filmografía por su valor estético, su propósito noticioso, su afán propagandístico, su naturaleza testimonial y explicativa de los caóticos acontecimientos que ocurrieron en México durante esos años, así como por las mentalidades que revelan de quienes las capturaron con sus aparatos cinematográficos.”

Las 114 fichas están distribuidas cronológicamente de acuerdo a la fecha de producción o de su primera exhibición. La nota metodológica que usa es la siguiente: TO: Título. LF: Lugar de filmación. PR: Productor. DI: Director. CA: Camarógrafo. SC: Sala cinematográfica o local de exhibición, con su ubicación y fecha de proyección. EC: Empresario de cine que las exhibió. NO: Notas. IM: Imágenes. CR: Comentarios. FU: Fuentes.

La primera vista registrada corresponde a Cateo en la casa de Aquiles Serdán filmada en Puebla el 18 de noviembre de 1910 por los hermanos Becerril y termina con Zapata abandona la Ciudad de México producida y fotografiada por los hermanos Alva el 9 de diciembre de 1914.

Destacan por la cantidad de fotogramas: Revolución orozquista (1912) de los hermanos Alva con 132 fotogramas; continúa La revolución en Veracruz (1912) de Enrique Rosas con 104; sigue Las 10 jornadas trágicas de México o Revolución felicista o La caída del gobierno de Madero (1913) de Salvador Toscano con 94 fotogramas; por último, de las vistas con más fotogramas, Viaje del señor Madero de Ciudad Juárez a la Ciudad de México (1911) también de los hermanos Alva con 87. Recordemos que la continuidad de las secuencias está compuesta por tres fotogramas que dan unidad a la acción. Con cada trío de fotogramas se nos muestra una escena y conforme cambian se nos presentan una diversidad de escenas sin aparente relación, pues recordemos que las vistas estaban compuestas por eventos y personajes disímbolos que eran unidos por el hilo conductor general: la Revolución.

Por la cantidad de las vistas con una temática unitaria, éstas se pueden distribuir como sigue: la toma de Ciudad Juárez, Francisco I. Madero, la Decena Trágica, Victoriano Huerta, Pancho Villa, Emiliano Zapata, el Ejército Constitucionalista, Venustiano Carranza y Álvaro Obregón. No dejemos de lado aquellas vistas únicas como las de la campaña de Benito Juárez Maza para gobernador de Oaxaca y al poco tiempo, su sepelio; la inauguración del sanatorio Urrutia en Coyoacán; Porfirio Díaz en París; Incendio del Palacio de Hierro; la llegada de los restos de Justo Sierra en el vapor Espagne y sus funerales; hasta una revista cinematográfica bimestral titulada Revista Nacional.

Merecen mención especial los carteles que acompañan los fotogramas. La mayoría son de teatros y cines de la ciudad de México: el teatro-circo Welton,  el teatro María Guerrero, los cines Independencia y Palatino, los teatros Zaragoza y Guillermo Prieto y el Cine-club. De provincia sobresalen carteles del cine Calleja en la villa de Guadalupe en el Distrito Federal; el teatro Juárez en Mineral de El Oro, estado de México; los Lyric Theatre y Mission Auditorium en Brownsville, Texas y el Salón de Variedades de Progreso, Yucatán.

Al final del libro vienen varios índices: de títulos, de lugares de filmación, de productores, de directores, de camarógrafos, de salas y lugares de exhibición y, finalmente, de exhibidores. Termina con una detallada identificación de todas las imágenes. Tanto en los rubros de productores, directores, camarógrafos y exhibidores, los hermanos Alva (Carlos, Eduardo, Guillermo, Salvador) sobresalen sobre todos sus demás competidores por la cantidad de documentales producidos, dirigidos, fotografiados y exhibidos por este cuarteto de pioneros.

La laboriosa y detallada identificación, ordenación cronológica y restauración de las imágenes se deben enteramente a Juan Felipe Leal. La cuidada edición y buen gusto saltan a la vista con solo abrir el libro en cualquier página.

http://cinesilentemexicano.wordpress.com/