Claudia Luna Palencia

@claudialunapale 

-La agenda internacional de AMLO

Todavía no ejerce el poder pero parecería que ya lo hace catapultado en la esfera pública con cientos de reuniones aquí, allá y acullá, el presidente electo anda desbordado de reuniones y sobre todo de… peticiones.           

Si bien faltan unos meses para el primero de diciembre, para su toma de posesión, en el Congreso es donde irremediablemente se ha hecho sentir la presencia de un cambio que millones de mexicanos esperan sea un revulsivo y que, en efecto, se cambie para modernizar, mejorar el país y hacer más igualitaria e incluyente a su economía. No empeorarlo.

            A la gente de MORENA le molesta la comparación con los chavistas, yo al menos celebro que Ricardo Monreal quiera llegar en bicicleta, que Fernández Noroña se suba al metrobus y que el propio Martí Batres se lleve el tupperware con quesadillas para las reuniones después del desayuno.

            El presidente del Senado ha dicho que el comedor tendrá gastos acotados y me parece muy bien, también solicitó la relocalización de las edecanes en otras actividades más productivas que servir el café a los congresistas.

            Hasta ahí vamos bien, no hay nada ni inaudito o que no se haga en países de los llamados del primer mundo como los europeos, donde muchos pero muchos  legisladores van en bicicleta al Congreso; y muchos pero muchísimos se llevan una ensalada o un bocadillo para comer.

            Aquí  no se ha descubierto el hilo nuevo. El tiempo nos permitirá atestiguar la que será la agenda legislativa de Andrés Manuel López Obrador en lo político, en lo social, en lo fiscal, en lo cultural y en lo económico.

            A esa agenda interna le hace falta otra importantísima: la internacional, en tiempos de la globalización, en momentos de un auge de chovinismos recalcitrantes, de fobias de todos los colores y de peligrosos populismos tanto de izquierdas como de derechas.

            No recuerdo en el espectro mundial conjuntarse en un período tan delicado -como el actual-, a tantos líderes con aires dictatoriales; no se habían vuelto a dar dichas circunstancias desde la Segunda Guerra Mundial.

            Hay tantos de mano dura, adoradores de sí mismos, partiendo por el presidente estadounidense Donald Trump, el mandatario ruso Vladimir Putin, el líder chino Xi Jinping así como  el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu; también  el sátrapa norcoreano Kim Jong-un, el venezolano Nicolás Maduro por mencionar sólo a los más visibles porque hay  otros más ensoberbecidos por el poder.

A COLACIÓN

            Sería un gravísimo error de López Obrador desdeñar una amplia y activa agenda internacional, el actual contexto geopolítico y geoeconómico obliga a un reposicionamiento de fuerzas.

            ¿Qué jugador internacional avizora el presidente electo qué será México bajo su mandato? Se han puesto a pensar sus asesores acerca del estrepitoso ridículo  nacional (con sus consecuentes impactos negativos tempraneros en las relaciones bilaterales) si el presidente Trump asiste como invitado a su toma de posesión el próximo primero de diciembre, ¿qué pasará cuando salga de la boca del pelirrubio que México pagará el muro de la ignominia?

            Mejor que no lo inviten. Trump no conoce de gestos de diplomacia y tarde o temprano saltarán las chispas entre López Obrador y Trump por el muro; segundo, México debe mirar más allá de Estados Unidos.

            El balcón latinoamericano es amplio y el país azteca debe retomar su voz de liderazgo en la región, desde luego acercarse más con Canadá y fluir en puentes de entendimiento con Europa; revisar de qué forma le afectará la salida de Reino Unido con el Brexit, el 29 marzo de 2019, dado que México tiene un libre comercio con la UE, y al salirse Reino Unido el comercio entre ambos tendrá otras condiciones menos favorables.

            ¿Qué papel se asumirá al respecto de Palestina y los palestinos? ¿Se apoyará la creación del Estado Palestino y la solución de los dos Estados que permite a los palestinos tener a Jerusalén como su capital y no a Israel?

            ¿Con euroasia, Asia central? China es hoy por hoy el gran protagonista y  lo seguirá siendo como sucederá con India, Rusia y otros países con los que México no ha trabajado con ahínco sus relaciones, por ejemplo, con África.

Directora de Conexión Hispanoamérica, economista experta en periodismo económico y escritora de temas internacionales