POR LA ESPIRAL

                                                Claudia Luna Palencia

                                                @claudialunapale

 -Populismos cum laude

Populismos que toman forma de masas arcillosas y deformes con las que son moldeados todo de tipo de espectros, la lentitud para salir de una crisis económica y sus costos directos así como colaterales, los han vuelto a poner de moda. 

Recientemente en Reino Unido, Jeremy Corbyn, líder del Partido Laborista recordó su estratagema toral: renacionalizar, educación gratuita para todos y aumentar los impuestos para los que más tienen. 

El político inglés (este verano recibió a Andrés Manuel López Obrador en Londres) se  ha lanzado descarnadamente a la yugular de la premier británica Theresa May, cada día más acorralada con su deriva del Brexit. 

Estos días Corbyn  -casado con la abogada mexicana Laura Álvarez-  le ha dicho en ese british flemático a la primera ministra que si no puede con el paquete que entonces se haga a un lado; y es que están prácticamente atorados no van ni para adelante ni para atrás. 

Ayer precisamente el Parlamento Europeo aseveró que no hay suficientes progresos en la negociación del Brexit, es decir, que doña May les está mareando la perdiz y no da respuesta fehaciente a cuestiones fundamentales: 1) La posibilidad de mantener a Irlanda del Norte en la unión aduanera, y la importancia de evitar el restablecimiento de la frontera con la República de Irlanda; 2) los derechos de los ciudadanos así como  el acuerdo financiero.

La Comisión Europea  está cobrando una factura por  100 mil millones de euros dado que dejarán  a medias muchos proyectos en los que aportaban, empero en Downing Street, el único cheque que quieren emitir es por 20 mil millones de euros.  Hay una diferencia considerable. 

Esa estática, Corbyn la quiere capitalizar para sí mismo y le está metiendo presión al acelerador en un momento en que además sigue creciendo el descontento del británico medio. 

Y cuando el descontento empieza a subir como un bizcocho sobrado de  levadura se abre entonces la oportunidad para que los populistas de medio pelo  busquen la gloria absoluta del poder. 

Generalmente hay palabras claves que nunca faltan en el lenguaje populista:  dar servicios gratis e impuestos a los ricos. Resulta muy fácil vender la idea a las clases descontentas de que a cambio de su voto obtendrán más hospitales públicos con atención gratuita; más educación pública también de gratuidad; y más dulces en forma de subsidios para compensar los desequilibrios sociales. 

Desde luego que los ciudadanos quisiéramos tener cada día más servicios free y además pagar los menores impuestos  compensados por gravar con mayores cargas impositivas  a los más ricos y pudientes. 

Sobre de  esta estructura básica orbita el ideario populista, es digamos el espejismo en medio del árido desierto, aunque nunca se aclara bien a bien cómo se lograría el equilibrio fiscal, financiero y presupuestal  para las arcas públicas.

A COLACIÓN

            De visita en Cantabria, Andrés Manuel López Obrador, fue a buscar sus orígenes maternos: el tabasqueño tiene un abuelo nacido en la localidad de Ampuero. 

            Durante su visita aprovechó para dar una plática en la Universidad de Cantabria siendo arropado por  Miguel Ángel Revilla, presidente regional y un político con un ideario muy parecido al del  tabasqueño.

            López Obrador que, llegó como candidato de MORENA  para la Presidencia en 2018 y futuro mandatario de México, habló de lo que siempre ha hablado: de los 60 millones de pobres en el país azteca, de quitarle todas las millonarias pensiones a los ex presidentes, de combatir la corrupción, mejorar el reparto de la riqueza, etcétera. 

            Y después dijo las palabras mágicas: "Estamos planteando que podamos gobernar sin déficit porque además de que vamos a ahorrar por no permitir la corrupción, también vamos a hacer un gobierno austero". 

            Nuevamente el espejismo. Cristo multiplicó los panes por obra de un milagro, de la austeridad hizo la abundancia, en economía no obran los milagros más que los ajustes entre ingresos/egresos/deudas/y necesidades sociales.  Los populistas lo saben bien pero se lo callan.

Directora de Conexión Hispanoamérica, economista experta en periodismo económico y escritora de temas internacionales